Rosa medina

ROSA MEDINA


Jamás imagine alguna vez que pasarían ya 75 días metida en casa, no podría llamarle vacaciones porque no son disfrutadas, no ando de vaga o de viaje y menos de compras, esto sería como un arresto domiciliario, llamarlo así creo que sería lo correcto.

Estoy segura que el bicho existe, porque me ha tocado el corazón con 5 personas muy queridas que a casa volvieron, pero en mi humilde opinión, nuestro sistema se ha encargado que nuestra educación, vida en comunidad, control del ser y la ausencia de respeto y amor sea lo que nos ha convertido en borregos.

Somos tan egoístas, la gran mayoría, no digo que todos seamos así,pero no acabamos por entender que tenemos que ser empáticos, solidarios, respetuosos con nuestros semejantes, que no vivimos solos metidos en una cueva como para hacer lo que en gana nos venga. Somos una sociedad, compartimos un espacio donde si uno se jode, nos jodemos todos.

Las casualidades no existen, pero el libre albedrío y el karma, sí.  No actuemos con impulsos tontos que nosllevarán a tomar decisiones equivocadas que desde luego tendrán sus consecuencias, si no es ahora, será cuando tenga que ser.

Este suceso, al menos para mí, a pesar de lo que nos atañe, fue y es la oportunidad de reflexionar, de encontrarme, de meditar, de buscar dentro de mi corazón lo que hay en él para sanar y soltar lo que mal hacía. Para romper definitivamente con algunos patrones de conducta adheridos mal infundados, para hacer valer el desapego de las cosas y romper con las barreras del ego, de la soberbia, de la superioridad, de la mentira, del juicio, de la agresividad e inclinarme por el amor incondicional, la compasión, el honor y la integridad.

Creer en lo que se dice, cuando los hechos son los que por sísolos hablan, y si no, investigar para poder estar con la verdad.

Vivir el hoy, el ahora, pues no tenemos la certeza del mañana, aprender del pasado porque es lo que hoy soy, para soltar y seguir.

Hay dos cosas seguras en este caminar, vivir y morir, y las dos habrán de abrazarse con amor, aceptación y preparación para poder disfrutar de cada una en su momento y volver a casa libres, sin miedo.

Habrá quien no esté de acuerdo, sienta u opine lo mismo,pero gracias a este "retiro espiritual", vamos a llamarle así, aprendí que no hay que tener miedo de vivir y menos de morir, porque cuando se vive bien, sabes vivir porque eres feliz; cuando habrá que morir, morir será volver a vivir porque la paz, la luz y el amor será.

La muerte ha tocado la puerta a mi alrededor y es doloroso ver partir, y más aún sin una buena despedida. Pero lo es más, cuando dejaste cosas inconclusas o por decir.

Gracias doy porque el despertar me llegó, y puedo vislumbrar que cuando vibras en el amor, con la luz, Dios está, y sin miedo vivirás y te marcharas.

Encontrar nuestra misión de vida es, y ser desde el amor y la compasión quitará el velo de la oscuridad. 

Nunca dejes de abrazar, de besar, de amar, de confiar en lo que en ti hay, déjate brillar, y que siempre digas lo que en tu corazón hay para que puedas ser tu verdad.

Bendiciones