alcaraz ernestoERNESTO ALCARAZ VIEDAS

Quien gobierna, tiende al desgaste político, que puede ser lento o apresurado. López Obrador ya se ve preocupado a un año seis meses de gobiernoPero se crece al castigo, y castiga y fustiga a quienes, a su parecer, le estorban a la 4T. 

Sabe que está perdiendo simpatías y adhesiones, pero entiende, que la querencia popular se mantiene, por los estímulos económicos que pueda brindarle. Por eso sigue en campaña los fines de semana, visitando ciudades, poblados y rancherías, pobladas y adheridas mayoritariamente a él. No a MoReNa. 

Pero la desconfianza social crece por las controvertidas decisiones y por el discurso que polariza y divide a la población.los índices de inseguridad mantienen su incremento.  Con limitada difusión, ante el apremio de la contingencia sanitaria que nos mortifica. 

Se le revirt el discurso que sobre la economía propalaba, ante los no negativos diagnósticos de crecimientoy luego, la pandemia por el Coronavirus que está provocando pesadumbre e incertidumbre por los efectos a la salud y a la economía.    

La violencia creciente y el mediocre crecimiento lo tienen abrumado. Por eso su actitud hostil e irascible. Y ante la indefinición para  contrarrestar tales problemas es que su popularidad menguaHoy está en 48 por ciento en promedio, según las encuestas difundidas.  

Guillermo Valdés, del Grupo de Economistas y Asociados (GEA-ISA) profetiza que la aprobación y firmeza ciudadana está en un altar sobre un socavón”, ypuede derrumbarse en cualquier momento”. De su reciente estudio La Gobernabilidad en tiempos de la Cuarta Transformación surgen las citas anteriores

El presidente de GEA-ISA tiene vasta experiencia en la interpretación política y social que implementan los gobiernos en políticas públicas, y su experiencia sobre Seguridad Nacional, lo hacen confiable, no exento de resistencias y argumentos en contrario. Pero objetivo y técnicamente, honesto.  

Del estudio se deriva que, en el último trimestre, López Obrador perdió cuatro puntos de popularidad. De 61 por ciento de aprobación en septiembre, pasó a 57 por ciento en noviembre. 

Y los que desaprueban su desempeño crecieron, en el mismo período, de 30 a 38 por ciento. GEA-ISA es la encuestadora que lo tiene con menos aceptación que otras, pero éstas, siguen la misma línea descendente: AMLO baja en la aceptación ciudadana.  

El consultor y encuestador prosiguió: “El estado de ánimo de la población ha decaído significativamente en el último trimestre. El porcentaje de entrevistados que afirmó sentir esperanza ante la situación del país decreció siete puntos (de 48 por ciento a 41 por ciento)”. puntualiza.

Y luego compara el voto al candidato, con los resultados del Presidente: 45 por ciento de los encuestados cree todavía que México va por el camino correcto, contra 42 por ciento que cree que va por el rumbo equivocado.

la interpretativa sentencia: Si no corrige, López Obrador puede perder la mayoría en el Congreso en el 21 y el revocatorio en el 22. Grueso y difícil de creer el diagnóstico, pero ahí queda para el análisis.