OSWALDO DEL CASTILLO

La enfermedad COVID-19 convertida en pandemia y producida por el virus SARS-CoV-2, ha encendido las luces rojas en el mundo y con ello llaman a todos los especialistas a un trabajo de conjunto para combatirla y dejar las especulaciones para otro momento. El COVID-19 una vez que se manifestó en China, México tomó cartas en el asunto previendo lo que se veía venir. Hoy las políticas sanitarias emprendidas por el gobierno federal nos han significado poder advertir que debemos extremar los cuidados al punto de guardar una distancia prudente de distanciamiento para evitar el contagio del COVID-19. En extrema situación se pedirá estar en casa todo el día, solo así pudiéramos aplanar la campana o curva de contagios que se da de manera exponencial en este tipo de pandemias.

Un contagio moderado pararía la curva ascendente a lo que se traduciría en algo más plano con lo se pudiera asistir a los contagiados con los recursos suficientes a quienes vayan necesitando la atención médica y hospitalaria debida.

Marzo se convierte en el mes de la gran estrategia para enfrentar la pandemia con los recursos y la inteligencia de un gobierno que al parecer sabe lo que está haciendo. De manera constante se informa por las noches y por las mañanas sobre los avances y retrocesos que han enfrentado todos para mitigar la propagación que se espera se tenga en corto plazo.

Existen un sinnúmero de declaraciones por todos los medios de información que de pronto se convirtieron en voceros adjuntos de la OMS (Organización Mundial de la Salud), aduciendo un sinfín de cosas que viviremos en México. El Presidente Andrés Manuel López Obrador ha llamado a la calma para no generar pánico que pueda afectar la vida y la economía de los mexicanos. El número de muertes por la pandemia en el mundo se suman ya en miles y habremos de esperar que esta suma se multiplique. Para el caso de México el número de infectados llega casi a 1000 y 20 decesos al momento de escribir esto.

La frontera con el vecino país del norte se ha semicerrado, dejando únicamente el flujo comercial que permitirá no estrangular ambas economías.

En tanto que por un lado la guerra comercial entre China y los EEUU continúan su curso, una nueva guerra se dejó ver con el petróleo entre Rusia y la Arabia Saudita afectando el precio del crudo a su más bajo histórico, menos de 20 (15.33) dólares el barril. Sin duda que este precio del crudo afectará el presupuesto de ingresos y egresos de México, sin embargo la distribución de una cantidad suficiente de dinero a las clases más necesitadas de México, ayudará a paliar la extrema pobreza en ese sector vulnerable.

Los precios de las gasolinas se han repercutido a la baja por la caída del crudo, situación que estamos viviendo por primera vez en la historia de México.

Los recursos disponibles para esta urgencia y que se han derivado a todo lo que implica salud, serán, al menos por hoy, suficientes para estar prevenidos a esta

nueva adversidad, así lo aseguró el Secretario de Hacienda Arturo Herrera Gutiérrez.

La nueva pandemia de la enfermedad COVID-19 seguramente traerá una nueva estructura económica, política y social mundial, los poderes habrán de adecuarse a esta nueva necesidad. Vemos por ejemplo la ayuda de Rusia, China y Cuba a Europa proveyendo de insumos médicos y herramientas sanitarias a Italia, Francia, España y seguramente extenderán la ayuda a otros países como México y a EEUU, éste último si es que lo acepta.

El Canciller mexicano Marcelo Luis Ebrard Casaubón, declaró que China le proveerá a México 300 respiradores y miles de mascarillas y cubrebocas, sin menoscabo de la ayuda que podría necesitar a corto plazo, para lo cual China estará en plena disposición de otorgársela.

Marzo fue sin duda el mes más intenso en explicar las consecuencias de la pandemia y de las estrategias para contener el contagio.

Atte.

Dr. Oswaldo del Castillo Carranza

Responsable