canoAPUNTE

JORGE GUILLERMO CANO

Culiacán del caos irremediable, 06 de febrero 2020. La libertad de expresión es un mito, se expresa muchas veces con el signo del hartazgo ante los lugares comunes que la dan por consumada. 

Tal afirmación puede sonar demasiado radical y ser objeto de variados cuestionamientos a la luz de los avances de que ahora gozamos en esa materia, así sea tan difusa y hasta etérea.

Que se diga lo que ahora se puede decir se presenta como muestra innegable de que la tal libertad va viento en popa y a toda vela, soslayando la consideración del impacto evaluable.

Pero si no se confunde con la beligerancia del mitote, el morbo de pasillo, la “radio bemba” cotidiana, el desfogue de las llamadas “redes sociales” y la denuncia de signo evidente (con la mira en el beneficio correspondiente) la “libertad de expresión” no pasa de ser una entelequia (y no en el sentido aristotélico). 

Es inconcuso que las fuentes de la información son básicamente las del poder público y privado; se construyen monólogos y soliloquios que los medios difunden como la materia de su función. 

Pero la función social de fondo es otra, desde luego, no la ausencia de crítica fundada y, con frecuencia, hasta de sentido común. 

EL PODER DE LA FUENTE

La información relevante, la de verdadero interés social, se oculta, se tergiversa o se maquilla, cuando no se miente descaradamente con el pretexto de la expresión de parte. 

Una mentira (y son miles cada día) adquiere carta de naturalización porque la dijo el señor presidente, el gobernador o el depositario de alguna cuota del poder relativo.

Cuando la relevancia aparece, lo que no es frecuente pero sí posible, el poder instalado, cuyos referentes nada tienen qué ver con la aprobación que emana de la certeza del deber cumplido, simplemente establece la lógica del hecho consumado y, se diga lo que se diga, nada sucederá hasta que alguna controversia en el seno mismo del poder determine otra cosa.

LA LEY SE TORNA INSERVIBLE

Las leyes para garantizar el derecho a la información pública se han convertido, paradójicamente, en pretexto para todo lo contrario. En el extremo, los funcionarios la ignoran, nunca la han leído y, por tanto, “justifican” con tonterías las negativas a informar aquello a lo que están obligados.

Pasa en las onerosas, y para muchos inútiles, delegaciones federales, pero también en el INE, en los Ayuntamientos, las comisiones de esto y aquello; en las corporaciones de “justicia” y en prácticamente todas las dependencias obligadas por ley a informar sin tanto requisito y aspaviento.

Así “funciona” una dinámica que debiera ser discutida abiertamente, de modo que la llamada opinión pública pueda tener referentes puntuales y no basarse en simples habladurías de las tales “redes”.   

¿NADA QUÉ ACLARAR, AMLO?

Para la administración Trump, el gobierno de Andrés Manuel López Obrador debe ser elogiado porque “ha hecho más contra la inmigración ilegal” que el propio Congreso de la metrópoli. Se refieren a las recientes medidas contra las caravanas de migrantes que han sido detenidas en la frontera sur de México, por efectivos de la llamada “Guardia Nacional”.

Dice también el especulador ocupante de la Casa Blanca (la de Washington): “con todo respeto, nos cae bien y nos llevamos bien con México y el Presidente es un amigo mío, creo que está haciendo un trabajo fantástico, pero México está, pronto lo sabrán, pagando el muro”. 

Lo que sí sabemos es que, de finales de enero del año pasado a la fecha, México ha tenido que “recibir” a más de 63 mil migrantes, solicitantes de asilo, que regresó Estados Unidos para que sea aquí, y no allá, como mandatan sus propias leyes, donde esperen respuesta a sus procesos.

Se trata de una medida unilateral del gobierno de Trump que mansamente acata el nuestro. ¿Nada qué aclarar, AMLO?

EN EL TINTERO

-Sin solución de continuidad la violencia desatada en Sinaloa. Ante una lacerante realidad, simples habladas de un gobierno incompetente y, probablemente, cómplice.

-Un circo que nada le pide a las repúblicas “bananeras” (como les gusta decir) el informe de Trump, anteayer.Mentiras y un servilismo exacerbado de los republicanos, más penoso que en las peores épocas de México. ¿Ese es el modelo? 

-Mientras Quirino mueve su tapete financiero y asegura bonanza, su gobierno sigue siendo moroso hasta el exceso, sin sombra de duda. 

-El apunte, también en “Vértice de Sinaloa” (verticedesinaloa.net); Línea Directa (https://www.lineadirectaportal.com); Didáktica (http://www.didaktica.com); Sitio Telles (http://www.jorgeluistelles.com); Síntesis de prensa, de Héctor Muñoz, y en “Voces del Periodista”, revista del club de periodistas de México (vocesdelperiodista.com.mx). (Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.).

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