ARTURO SANTAMARIAARTURO SANTAMARÍA GÓMEZ

Quirino y “El Químico”, Q&Q, deben andar muy contentos. El primero fue calificado el mejor Gobernador del País en la más reciente encuesta nacional. El segundo fue evaluado como el octavo mejor Alcalde de la República.

Al primero, los medios estatales generalmente lo tratan con benevolencia. Quizá solo Noroeste y Ríodoce han señalado con más insistencia algunos puntos oscuros, como el exceso de gasto en comunicación y publicidad, así como la poca transparencia en el gasto de obra pública. Al segundo, los medios lo han vapuleado. Los columnistas y articulistas hemos sido constantemente críticos con él. No obstante, la encuesta de Mitofsky -esperando que sea objetiva- encuentra que la ciudadanía en general no lo califica nada mal.

Ya sabemos que con la cada vez mayor influencia de las redes los medios tradicionales han visto disminuir su influencia y, por lo tanto, el círculo rojo de la crítica profesional orbita con menos densidad en la opinión pública. Esto lo comprobamos a nivel nacional con AMLO, el cual es severa y sistemáticamente impugnado por la mayoría de los comentaristas de los medios tradicionales, pero poca mella hacen en la opinión ciudadana mayoritaria. Y lo mismo sucede con “El Químico”: lo criticamos mucho en el círculo rojo pero poco más del 50 por ciento de los ciudadanos le entrega sus simpatías.

El Q estatal, de seguir así, va a tener todo o por lo menos mucho poder para designar al candidato tricolor, y muy seguramente de un bloque partidario, en 2021. Pero no tan solo eso, sino que él mismo debe estar trabajando ya para ver qué hace con su importante capital político. A los que les gusta especular más que a mí, lo ven negociando una Secretaría de Estado con AMLO. Esto me parecería un exceso de pragmatismo de QOC y de AMLO, pero en estos tiempos de postpolítica todo es posible.

“El Químico” no necesitaba de la más reciente evaluación para sentirse con posibilidades de ser candidato a Gobernador en el 21 porque no deja de moverse en pos de tal sueño, pero ser ubicado dentro de los 10 mejores alcaldes no lo ha de dejar dormir de gusto.

Quirino al parecer va a cerrar bien con el apoyo de AMLO. La reciente visita del Secretario de Hacienda, Arturo Herrera, -quien por ciento, me cuenta el periodista Héctor Lizárraga, le dijo que no había mejor comida del mar en todo México que la de Mazatlán- confirma las deferencias y apoyos reales de la 4T a Sinaloa, las cuales también se ven como un visible apoyo a Quirino.

Indirectamente, las cuantiosas inversiones públicas que llegarán a Mazatlán beneficiarán al Químico porque los ciudadanos peatonales no se preocupan en distinguir si las obras las emprende la federación, el gobierno estatal o el municipal. Finalmente se concretan en el municipio y más concretamente en el puerto.

A pesar de las buenas calificaciones y el reconocimiento político que ha logrado, Quirino no pudo parar los apetitos de sus huestes partidarias en búsqueda de la candidatura 2021. Ni Jesús Valdez, sin duda favorecido así sea enigmáticamente por las mantas de “anímate Chuy”, ni Aarón Irizar, quien se reunió con el dirigente estatal panista, ni otros priistas que se acercan a los aspirantes morenistas, se han esperado a que el Gobernador Ordaz Coppel les dé el banderazo.

A final de cuentas Quirino va a ser el fiel de la balanza y el principal negociador del bloque partidario que encabece el PRI en el nombramiento de su candidato, pero los tricolores no se disciplinaron a su líder. Los tiempos de la fidelianafrase “el que se mueve no sale en la foto” se acabaron. Aunque otros, como Mario Zamora, parece acatarlos.

“El Químico” seguramente debe pensar que la mano santa de AMLO, con la ayuda de Yeidckol, lo va a favorecer, pero no se duerme en sus laureles y ya se reúne con sus aliados morenistas de Sinaloa y la CDMX.

El Festival del Libro de Mazatlán, celebrado la semana pasada, salió muy bien gracias a sus organizadores Alonso Guerra y Paco Ignacio Taibo porque se vendieron libros como nunca en el puerto, y eso beneficia a “El Químico”; pero el viaje que inventó a España donde no se va a poder traer ningún vuelo lo va a llevar a simular algún éxito turístico para justificar su visita a la península.

En fin, lo cierto es que Q&Q quieren que Mazatlán siga siendo la plataforma espacial de la política sinaloense.

Posdata

Juan S. Millán ya no es el jefe máximo del priismo local, pero al Mar&Sea, su restaurante compartido con Antonio Vega, lo ha convertido en un centro de reuniones y foro de la clase política sinaloense. Por ahí pasan políticos y funcionarios de todas las edades, géneros, tamaños y colores partidarios de todos los municipios.

Al margen de lo anterior, su chef Gerardo Rodríguez le ha dado a sus platillos un sabor superlativo. Ustedes disculparán la publicidad, pero me ha dado por hablar y escribir sobre la comida sinaloense. El 7 de febrero a las 7 de la noche presentaré en la Casa Centenario de Culiacán mi libro Cocineros y Chefs en Mazatlán. De las carretas y la comida china al restaurant gourmet. Están cordialmente invitados.

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