OSWALDO DEL CASTILLO

CORTOS REFLEXIVOS

OSWALDO DEL CASTILLO CARRANZA

LA CUARTA TRANSFORMACIÓN

Por muchos años no se había develado la verdadera esencia del conservadurismo en México y esto claro, obedeció al solapamiento de una fuerte estructura que estaba incrustada sirviéndose de los privilegios que el gobierno en turno les daba. 

La defensa de la soberanía nacional nunca fue una prioridad de esta clase social encubierta y disfrazada, pues todo indica que lo que único que les interesa es poder decir o contar que son distintos a los demás que habitan en México. La segregación de esta clase social tiene su raíz en el poder económico que ostenta este grupo, por llamarlo de alguna manera, pero que en la realidad la clase dominante presenta su pertenencia en un clasismo rampante (muy ambicioso y trepador sin escrúpulos en la escala social). Está muy en claro que a este segmento de la población solo le interesa la riqueza y su ubicación social protegiendo su status en un linaje imaginario, distanciándose de una clase social inundada por la pobreza y la escasez de todo. Sin duda que habrá ensayos literarios que hablen de esta clase social acomodada y sin chistar alguno, al menos que se le incomode o se le pretenda desplazar de su estado por cualquier causa. La oligarquía mundial se escuda es sus creencias, en sus costumbres y en sus dobles discursos. Dicen ayudar cuando realmente se ayudan a sí mismos. Dicen estar con el hambriento cuando en realidad constatan que de allí no puede moverse. Gritan ayudar al enfermo cuando procuran quitarles las ayudas médicas y medicinas convirtiendo éstas en productos inalcanzables para los que apenas ganan algunos centavos. Dicen tener a dios cuando la espada cae sobre las cabezas de millones, como lo estamos viendo en Bolivia, en Chile, en Brasil y ahora en Colombia. Los cortesanos no pueden ser de izquierda ni progresistas, porque todo lo que son se los deben al reinado quien sirven. La explotación del hombre no está en que éste trabaje 10 o 12 horas al día, sino en que éste no tiene la esperanza de morir diferente o simplemente no morir pobre. Los hombres justos no pueden aislarse de las personas menos afortunadas, los justos tienen que estar siempre luchando por mejores condiciones de vida para todos, no solo para algunos cuantos. La clase predominante debe entender que tarde o temprano la justicia llegará. La hipocresía es la madre de la mentira, es el lobo con piel de borrego, es la serpiente disfrazada de paloma, es la mentira con la máscara de la verdad. En estos tiempos ya no podemos disimular tanta ignorancia, la información está al alcance de todos, ya no puedes defender algo sin ir a la fuente de las cosas. Fuera máscaras, que es preferible lucir una cara fea que presumir lo que no eres. Poco a poco el mundo se presenta tal como es, sin quitarle ni ponerle, simplemente cada día el cristal con el que miramos se hace más claro, más diáfano, ya no nos pueden mentir y nosotros creerles, puesto que ya sabemos cómo son. Las falsas banderas no caminan más allá y si lo hacen es por la hipocresía que aún impera en lospueblos menos afortunados. Ya conocemos las estrategias que han usado siempre para invadir a los pueblos, ya sabemos de lo que son capaces cuando el interés va más allá de una simple amenaza y la invasión o injerencia se hace una realidad. Creo que Carlos Monsiváis Aceves no se equivocó cuando dijo que la hipocresía era la verdadera doctrina de la derecha. Por el bien de todos, digan no a la hipocresía. Así sea. 

“Si te gustó no dudes en compartirlo, además puedes manifestar tus opiniones en la caja de comentarios. Gracias” 

Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

www.didaktica.com

Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

Facebook Commentarios