alcaraz ernesto

COLUMNA VERTEBRAL

ERNESTO ALCARAZ VIEDAS

Sin duda, hay síntomas partidarias que no se revisan ni por sospecha de lo que pudiera sucederPasan años y la dejadez se enseñorea en sus estructuras. Dirigencias cómodas y dóciles, que por sus numerosas membresías, cualquier apreciación de riesgo se desestima. Y de ser natural, se vuelve anormal y riesgoso. Lo digo porque cualquier organización política debe tener consistencia ideológica y un padrón de militantes leales y participativos. Dos componentes indiscutibles para la operación política. Recursos humanos básicos que mantengan su nobleza a convicciones y principios que le defortaleza y recojan confianza y aceptación ciudadanas.

Por eso mismo deben hacerse las pausas necesarias para revisar cómo operan sus estructuras, desde su integración territorial, pasando por la capacidad operativa y dcohesión de grupos y corrientes internasSólo así, se gana la fortaleza y Unidad que tanto pregonan. Le pasó al PRI, que después de ser el partido más popular y más votado llegó a sufrir el peor deterioro social de su historia. Porque no tuvo la intención de preservar y hacer pertinentes y siempre vigentes su Declaración de Principios y Programas de Acción. Y la asepsia de mantener su ética partidaria en todas sus decisiones estatutarias.  

Eso le puede pasar a MoReNa. Pero igual, puede verse en el espejo y no reflejarse al PRI. Pero riesgos, ya los enfrenta el Movimiento que lidera AMLO. Está inmerso en una crisis de integración con visos de concebirse como un real partido. No un conjunto de ciudadanos que van por el sendero que les indica Andrés Manuel. No se identifica en ningún estatus o espectro político. Es una agrupación plural en su conformación, con una visión que le impone el Presidente López Obrador, su líder nato y señero. Es un fenómeno de amplia ascendencia social. 

Luego del 1 de julio pasado, después de ser el más popularel más votado ofrece visos de ruptura y división interna. Lo peor, es que los misiles vienen de algunas oficinas de Palacio Nacional desde donde se apoya a grupos internos de MoReNa. Pugnas por intereses creados y aspiraciones de grupos y corrientes que no han sabido cohesionarse y que en cualquier momento pueden colapsar su dinámica interna. 

Cuando el PRI era partido hegemónico y su control residía en el Ejecutivo Federal, las ganancias electorales eran cosa de esperar los resultados de las urnas. Nada peligrabaquizás algunas escaramuzas, trabas  y “tenebras” surgidas entre los grupos dominantes…Pero no decisorios.Pero estamos hablando de un partido con 90 años de antigüedad. 

Pues algo de eso le está pasando a MoReNa. Y extraño, pues sin dudala influencia y control del Presidente López Obrador, es innegable. Y su interés en mantenerlo Unido, indiscutible. Y con el poder y el garrote en la mano...Insólito, si en verdad quiere perpetuarse en el poder.  O de plano, como buen jugador, ¿tiene otra carta bajo la manga?  

Es por lo que uno se pregunta: ¿Qué pasa? Porque mire: Es el partido más joven, apenas va a cumplir seis años de vida. Es el partido electoralmente más exitoso de la historia. Y lo logró venciendo al sistema todo…y alos menguados y desacreditados PRI y PAN.

Recuerde que apenas en 2014 MoReNa logró su registro como partido político. Y Cuatro años después, el 1 de julio de 2018, arrasó en las urnas. Ahora tiene el control político del Poder Legislativo Federal y 17 congresos localesAtenazada y cuestionada a la Suprema Corte de Justicia de la Nación. Estrategias y actitudes que son respaldadas por los 30 millones de electores que lo convirtieron en el Presidente con más poder en la Historia de México.

Siguiendo con sus virtudes y logros, es indiscutible que la concepción y crecimiento de MoReNa se debe indiscutiblemente a su imagen, popularidad y figura de su líder, el hoy presidente López Obrador.Pero a 15 mesesde ser el partido más votado, se observan claras fisuras y división interna que no quiere atajar AMLO.Es indudable que en MoReNa hay infiltrados y oportunistas que lejos de hacer fila para que la oportunidad le llegue, quieren arrebatar méritos ajenos a los genuinos morenistas. 

Yo observo que si MoReNa no ha podido estructurarse como partido, con reglas y normas obligadas por ser un ente institucional, es porque AMLO así lo ha decidido. De siempre ha sido criticado por su animadversión a la institucionalidad. Coloquialmente ya “las mandó al diablo”. Y literalmente también. No le exige a su militancia regirse y respetar toda normatividad que a derecho le obliga por ser un organismo de interés público. Si AMLO quiere que siga siendo un Movimiento Social más que un partidopolítico,  es porque quizá piensa que así le conviene más. 

Resolvió el TRIFE desaseo en la organización, acarreo de votantes, Padrón rasurado, anarquía y violencia por algunos grupos radicales. Por tanto se anulan las asambleas estatales y el proceso electivo. Sin duda, es mucho lo que está en juego para 2021: 500 diputaciones federales, 14 gubernaturas y cientos de presidencias municipales, diputados locales y regidores. Pero no hay que pecar de inocente: Dijo ayer Mario Delgado, aspirante a dirigir MoReNa: “Ahora hay que retomar la sugerencia del Presidente: Vamos a la Elección por Encuestas”.  O sea, AMLO se salió de nuevo con la suya. 

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