OSWALDO DEL CASTILLO

Sin duda que todos los días ocurre, sucede o pasa algo que llama la atención de los ciudadanos. Octubre no es la excepción y claro que quizás se lleve la medalla por lo ocurrido en Culiacán, Sinaloa el jueves 17 de este mes fatídico. Ya se ha dicho demasiado acerca de los acontecimientos y de los yerros que alguien, sin duda, propinó al operativo de ese día o quizás al operativo que estuvo planeándose tiempo atrás. El Presidente AMLO ha puesto en el pandero de la orquesta el ritmo al que deben tocar las instituciones de seguridad en México. Lo bien o lo mal en que ocurrieron los hechos deberán ser evaluados para evitar se vuelva a cometer esos mismo yerros. La historia de esos encuentros en México narran los acontecimientos que han aterrado al pueblo y han puesto al descubierto los intereses, que en sus momentos, se hicieron valer por alguna u otra razón. Lo cierto y habremos de aceptarlos es que cada vez que ocurre ese tipo de sucesos la población va adquiriendo una experiencia distinta que lo hace un poco más insensible hasta que quizás no nos provoque el desasosiego de antes, cuando ocurra eso, habremos perdido la batalla contra los incidentes violentos que nos han marcado por muchos años. El caso Culiacán no es la excepción de lo ocurrido, por no haber enfrentado en su momento a los grupos delincuenciales, y hoy pretendiendo algunos ser los héroes del momento tratan de dar una explicación a lo sucedido intentando culpar al actual Presidente de México. Sin duda que la memoria falla o es averiada a propósito para tener la excusa de llamar la atención y decir que antes se estaba mejor. Las fallas ocurridas en ese operativo son sin duda fallas originadas desde el mismo comienzo en que el operativo se echó andar. Quizás algún día sabremos lo que realmente sucedió y será entonces cuando perdonemos o castiguemos a quienes tengamos que perdonar o castigar. Para ello, ya entonces las cosas serán distintas y tendremos la oportunidad de analizar fríamente lo ocurrido en Sinaloa, principalmente en Culiacán. No puedo ni debo recargarme en algunos de esos bandos que tratan de encubrir una realidad que ha estado a la vista de todos por mucho tiempo y que decidimos hacer silencio, y que hoy ante la apertura de la información del Presidente, los juicios sumarios están a la orden del día. Las fuerzas armadas y de inteligencia, deberán trabajar más cercanamente a la sociedad para derrumbar aquellos muros que se levantaron en los sexenios de Felipe Calderón y de Enrique Peña Nieto. Sin duda que son otros tiempos y otros aires que nos refrescarán por la mañana y por la noche. En lo ocurrido en Culiacán, habremos de ser más proactivos para ayudar todos a que no vuelvan aquellos tiempos de guerra, porque la ciudadanía ya no los desea. Estaremos atentos a lo que venga para dar la opinión de todo lo que acontece en este México querido.

Por otro lado las giras del presidente a los hospitales de México han dado los resultados esperados, constatar lo dejado por otros para iniciar una nueva etapa en el modelo de salud que requiere el estado mexicano. México no es solo su historia, sino la suma de las historias de cada mexicano que está comprometido con su nación. El Presidente Andrés Manuel ha dado el ejemplo en la atención a los pueblos originarios de México olvidados hasta antes de la llegada de AMLO  por las autoridades del país.  

 

DR. OSWALDO DEL CASTILLO CARRANZA

RESPONSABLE

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