m fernandodavilaperez

M. FERNANDO DÁVILA PÉREZ

“El medio es el mensaje”

Conocido aforismo de Marshall McLuhan

(1911 – 1980)

Antes de Twitter

 

La combinación de distintas bebidas que contienen diferentes componentes cada una, es lo que conforma un “cocktail” en inglés, cóctel en español, o un buen “potingue” diría algún clásico, para referirse al producto de la mezcla de varios ingredientes.

Lo que ha acontecido en todo el norte de América es esto, un buen “cocktail” y creo que muchos podemos coincidir al agrado de quién ha sido hasta el momento.

Los ingredientes son bastos y diversos, además, provienen de distintos países del continente, pero parece que se decidió que la combinación se hiciera en México y no en Estados Unidos, país en el que la conjunción finalmente cuaja y se consume o se concreta.

Y como cada interesado en el mismo, el resultado puede ser o no a gusto de uno o del otro, es más, se pudiese señalar que el sabor final depende de quién le haya puesto más de su ingrediente principal o de la mezcla de dos o más productos (algunos que sabemos bien que no combinan, pero sí se pueden mezclar –la sal y el azúcar- se me ocurre).

Pero bueno, vamos a ponerle nombre y apellido a los ingredientes y la forma en que los envían para ser mezclados, independientemente del lugar dónde se haga la mezcla, y los aranceles que se produzcan por los derechos de preparación.

Esto empezó hace cuatro años en nuestro país vecino, cuando el entonces candidato republicano a la Presidencia Donald Trump (a quien poco se le creía y se comunicaba principalmente por Twitter), centró su campaña en todo el daño que México le ha hecho a su país, desde migración, drogas, delincuencia, hasta ser nosotros responsables de su decrecimiento general.

Primero no le creímos, después, aún sin creerle, ganó la candidatura de su partido, seguimos sin creerle y ganó la Presidencia de su país y aunque empezamos a creerle un poco más, nunca pensamos que realmente actuaría en contra de nosotros hasta hace unos meses que inició –como hace cuatro años- su campaña, pero ahora para la reelección y es que indudablemente atacar a México y victimizarse es redituable para él.

La otra parte del “cocktail” es manufactura nacional, el mismo elemento, compuesto por el cambio de actores, es decir, inició con un gobierno, más que denominado priista, sería peñista y actualmente lopezobradorista, pero aunque pareciera que son distintos, no lo son, aunque las técnicas, las formas y los hechos son los mismos, pues, por ejemplo nuestra frontera sur no está más relajada ahora que antes, siempre ha estado abierta.

Una vez definidos los ingredientes generales, vamos a los toques personales, en Estados Unidos está el pleito electoral y el papel principal de contraparte del Congreso y los legisladores Demócratas, que más que nunca, parecen que son sensibles, conscientes, atentos y respetuosos a las causas mexicanas –¡qué va!, están en contra de su Presidente, no a favor de nuestras causas, no nos confundamos- y en las reuniones de las últimas semanas fueron el picaporte para evitar los tan odiados aranceles.

De lado mexicano está el nuevo gobierno, los nuevos funcionarios y el estilo diferente de hacer política, más allá de lo preciso y reiterativo de la política exterior: respeto total a los gobiernos extranjeros, recordemos el caso de Venezuela, en cuyo caso no nos unimos a la docena de naciones que se manifestaron a favor del “cambio democrático” en ese país, con todo su “cocktail” particular”; el respeto a nuestros hermanos centroamericanos, es el otro factor en el que sin decirlo, se relajó en el discurso (y en la práctica más) la detención de la migración por nuestro país; y, finalmente y creo la más importante, la necesidad de hacer algo urgente y trascendente en política exterior hacia Estados Unidos…

En lo particular, yo no creo en las casualidades… pero sí totalmente en las causalidades, por eso es que trato el tema de forma metafórica y en donde si de algo estoy seguro, es que al revolverse el río, todos los pescadores van a ganar, aunque a veces no nos guste el sabor del coctel (ahora sí en español) que se gesta –no se prepara- en el continente.

La comunicación a través de Twitter del presidente estadounidense es la clave de su éxito, lo fue como empresario, lo fue cuando quiso ser candidato a la Presidencia y le ha funcionado hasta la fecha, no hay razón para actuar de manera distinta, lo que veo es técnica y estrategia, él manejaba la agenda y los temas incluso sin estar en su país, como quedó demostrado semanas atrás. Muy bien por la estrategia de comunicación.

En México, creo que la estrategia comunicacional de las denominadas mañaneras también funciona, puede no ser tan efectiva como lo es un Tweet del Presidente Trump, pero aquí, cumple su cometido, se fijan temas, se da la reacción oficial y se pone a temblar a todo el gabinete (perdón ese es tema de otro artículo) con una orden o sentencia.

El objetivo del presente no es sentenciar o emitir un juicio de valor sobre lo acontecido en materia migratoria, es, que a través de una metáfora podamos identificar todo lo que está en juego… el licuado está en proceso, no sabemos el resultado, pero si de algo estoy seguro es que será beneficioso y del agrado de quien pone los ingredientes, ignoro si será así para todos los demás, pero para ellos sí.

No olvidemos algo, cuando el “cocktail” esté hecho y se empiece a degustar, independientemente de su sabor o del agrado particular, para los actores involucrados será el mejor producto que se puedo haber alcanzado.

Eso nos han dicho hasta el momento todos, desde el Presidente Trump, hasta nuestro canciller en el Senado el viernes pasado.

Especialista en comunicación Institucional

Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

@FernandoDavilaP

Facebook Commentarios