humberto choza

DESDE LA CONFRATERNIDAD

JOSÉ HUMBERTO CHOZA GAXIOLA

Hace veintiún años que se publicó un artículo de mi autoría, que titulé “Lavador de platos”, en un periódico de la ciudad de Culiacán, en donde me declaro incondicionalmente feminista. ¿Por qué escribo esto? Porque simplemente, estoy totalmente de acuerdo en el estudio que realizó Tom Peter, gurú internacional, en el área de la mercadotecnia moderna; sobre quien decide lo que se compra en un hogar común y corriente en los Estados Unidos. Cabe mencionar que este estudio se extendió a varios países más del primer mundo.

En este caso me apoyé, como ya dije, en un documento-libro de Tom Peter, cuyo título es El circulo de la innovación y cuyo objetivo era conocer quién “toma las decisiones” en la adquisición de todo lo necesario en el hogar. Y para que los mercadólogos, publicistas y vendedores, tuvieran elementos reales, y saber a quién “chiquear” a la hora de lograr una venta.

En la página 426, del mencionado libro, el señor Peter dice, en porcentajes, que: “la media fue contundente, ya que marca un alto índice de inteligencia que favorece notablemente al sector femenino”. Además, descubrió lo siguiente: “los porcentajes de decisiones que toman las mujeres estadounidenses se reflejan de la siguiente manera: equipamiento del hogar 94%, lugar para tomar vacaciones 92%, compra o renta de vivienda 91%, elección de una nueva cuenta bancaria 89% y cobertura médica 88%”. Hay, otro dato que me sorprendió: las mujeres son las que compran el 51% de neumáticos que se venden en los Estados Unidos”.

Los anteriores, son datos de hace veintiún años, y de otros países; lo cual invita a hacer lo mismo, con datos actuales, y, sobre todo, de la mujer mexicana.

Las dos culturas que dieron origen a la sociedad mexicana eran, cada una a su manera, culturas machistas que ponían a la mujer por debajo del hombre. Pero los tiempos han cambiado, y seguirán cambiando, como ya lo dijimos en anteriores artículos. Las condiciones ya están dadas debido al ambiente de cambio que se respira y por la toma de conciencia de la sociedad.

El momento actual, no puede ser más propicio. Creo que las líneas de conducta ya están trazadas. Primeramente, es necesario, continuar con la reconstrucción de la autoestima en ambos géneros, para seguir abriéndose el abanico de roles; no sólo los familiares y tradicionales (esposa, suegra, cuñada…), sino los laborales (la mujer piloto(a) aviador(a), la mujer ingeniera, la mujer presidenta, la mujer medico (a)…), los jerárquicos (la mujer gobernador (a), la mujer alcaldesa) y toda la gama de los aspectos psicológicos (la mujer crítica, la mujer iniciadora, la mujer empresaria, la mujer coordinadora). Y, por si fuera poco, es necesario impulsar la abnegación femenina que ha sido distorsionada, para que se fortalezca la actitud

de servicio y generosidad tan connatural en ella, pero conservando la conciencia y el respeto de sus derechos.

Y para finalizar el tema, creo que la mujer mexicana tiene grandes valores, muy suyos, para ser plena y no mero instrumento de nadie y para nadie. Creo, y bien que lo creo, tenemos que seguir ascendiendo tomados de la mano, para la autoafirmación de ambos, en el gozo, y en la apertura de ser pareja en lo igual y en lo justo. Seguro estoy, que este sendero nos llevará a una felicidad completa que redundará positivamente en los seres de entorno inmediato. Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.