OSWALDO DEL CASTILLO

CORTOS REFLEXIVOS

OSWALDO DEL CASTILLO CARRANZA

LA CUARTA TRANSFORMACIÓN

 

A reserva de lo que piense o pueda pensar, la política no es igual en todos los países del mundo. Los procesos electorales se sujetan a condiciones muy estrechas y peculiares a la idiosincrasia de los habitantes o electores de cada país. EEUU se ostenta como la hegemonía número uno del globo terráqueo y aunque para muchos ya no lo es, para ellos siguen siéndolo. Más de 140 millones de votantes acudieron a las urnas o a las oficinas de correos para depositar su voto de su candidato preferido a presidente y de sus Representantes Electorales, así como de los Senadores de cada fórmula; Demócratas o Republicanos.

En todos los países del mundo, las elecciones no son como dicen ser, demócratas y respetadas para insacular al que deberá mandarlos por no sé cuántos años. 

Cada país tiene un modelo de elección popular que es acuñado, ya sea por su historia o por acuerdos de los poderosos o simplemente por sus costumbres de los habitantes de esos países.

En el caso del país vecino del norte, el modelo de elección se constituyó el 17 de septiembre de 1787 en la Convención Constitucional de Filadelfia (Pensilvania). Un federalismo que establece un sistema de contrapesos y control conocido como “Checks and Balances”, para garantizar el equilibrio de entre ellas. Un sistema federal que incluye 27 Enmiendas. Las 10 primeras Enmiendas fueron adoptadas en 1791 que conforman el llamado “Bill of Rights” (Declaración de Derechos). El sistema incluye un formato en el que se nombra al Presidente y Vicepresidente, el Gabinete Completo del Presidente compuesto de 15 Secretarios de departamentos (equivalente a los ministerios), la Oficina del Presidente (organizaciones administrativas) y las agencias independientes del Gobierno (CIA, FBI o la FDA). 

Al igual que en México, el Presidente es el Comandante en jefe de las Fuerzas Armadas. El presidente nombra a los jefes de más de 50 comisiones federales independientes, así como la Junta de la Reserva Federal o la Comisión de Bolsa y Valores, también a los embajadores y otras oficinas federales.

En el vecino país del norte, los miembros de la Cámara de Representante se eligen cada dos años pudiendo ser relegidos por tiempo indefinido, para poder ser nombrados deben tener no menos de 25 años de edad y haber sido ciudadanos por más de 7 años en los EEUU. En el caso de los Senadores es distinto, la edad no debe ser menor de 30 años y haber sido ciudadanos por más de nueve años. 

El poder judicial es similar al modelo mexicano. Los jueces federales los nombra el presidente y los ratifica el senado. La diferencia con México es que ejercen el puesto de forma vitalicia, excepto que exista un juicio político en la Cámara de Representantes y con la aprobación del Senado.

El Presidente es elegido por un periodo de 4 años, y a partir de 1951, con la introducción de la Enmienda 27 en la Constitución, no puede ejercer más de dos mandatos.

Muchos se preguntarán por qué la elección en los EEUU es el primer martes después del primer lunes del mes de noviembre de los años bisiestos y de los divisibles por cien. La decisión se hizo en función de la organización y costumbres de la época. Se buscó un mes que no hiciera frío y que el transporte fuera más fácil, y el primer martes después del primer lunes para evitar celebrar las elecciones el día 1, día de todos los Santos.

El Colegio Electoral: El sistema de elección presidencial de EEUU es indirecto. Los ciudadanos no eligen directamente al candidato, sino a compromisarios o electores dentro de cada estado que emitirán votos electorales en su nombre. Para ganar las elecciones, el candidato deberá obtener una mayoría absoluta de votos electorales que no siempre coincide con el voto popular.

Compromisarios o electores. Son los representantes designados dentro de cada estado para emitir el voto electoral que definirá quién es el Presidente. El número total de compromisarios es de 538, equivalente al número de diputados de la Cámara de Representantes (435) más el número de Senadores (100) más los 3 delegados de Washington DC.

La mayoría de los estados conceden todos sus votos electorales al candidato que gana la mayoría absoluta de los votos populares (voto del ciudadano) en el estado. El primero que llegue a 270 votos electorales se declara vencedor.

En caso de empate se considera la Enmienda 12 de la Constitución. La Cámara de Representantes elige al Presidente de entre los candidatos más votados. Cada delegación estatal en la Cámara tiene un voto. El Senado elige al Vicepresidente de entre los candidatos más votados.

Como vemos, el proceso electoral en los EEUU es algo complicado, pero a ellos les ha dado resultado. La pregunta es ¿Por qué si uno de los candidatos ya llegó al número indicado para ser Presidente electo, no es aún nombrado como tal? La respuesta es o son, los argumentos que uno de ellos tiene para decir que la elección no fue legal. Se tendrá que esperar a que la Corte decida finalmente quien será el Presidente del País que ha presumido siempre la legalidad en los procesos democráticos de todos los países del mundo. El país que pone en duda el método, la forma, la ley y el proceso para elegir a su presidente. Sin embargo, todo parece indicar que el sospechosismo está en el mecanismo usado para recolectar el voto ciudadano y es nada menos que la máquina electoral y el sistema anticipado del voto por correo. Dicha máquina, que no está exenta del hackeo cibernético, es la que está ocasionando la duda de sus resultados, así como el conteo de los votos en las oficinas de correos. Una máquina que es operada mediante un software que no ha convencido a Trump y en ese sentido, la elección se pone en duda para establecer un ganador de la contienda.

En México las elecciones serán en junio del próximo año, y bien dice un refrán que “cuando veas las barbas de tu vecino cortar, pon las tuyas a remojar”. En este sentido, la llamada modernidad electoral será el punto de inflexión donde las autoridades, y no las electorales, deberán fijar una postura sobre el uso de ese mecanismo de elección popular. La pandemia será un buen pretexto para implementar el equipo electrónico y generar dudas sobre la eficacia del uso de la máquina electoral. Los partidos, y en este Morena, no debe perder de vista que ya el INE tiene un contrato con una empresa para implementar un software para el uso de la máquina en México. Como lo señalé en un corto anterior, las elecciones que vendrán en el 2021 serán las más importantes de todos los tiempos, razón de más para verificar el método y las herramientas que serán utilizadas para insacular primeramente a los que estarán en las mesas receptoras de los votos, para luego entonces culminar con el proceso electoral. Decir NO a la modernidad es quizás  retrogrado, pero decir NO con los argumentos en la mano, la cosa es diferente. 

Aunque el electorado en México no da indicios de querer cambiar su preferencia por los mismos de antes, es conveniente no perder de vista lo que viene. Al parecer ya hay contrato del INE con empresas que se dedican a facilitar los procesos electorales en el mundo. “WARNING”sinónimo de “ADVERTENCIA”. Así sea.  

Nota: Gran parte de esta información está en el sitio web llamado “elEconomista.es”, para su confrontación.

“Si te gustó no dudes en compartirlo, además, puedes manifestar tú opinión en la caja de comentarios. Gracias” 

Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

www.didaktica.com

Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.