alcaraz ernesto

ERNESTO ALCARAZ VIEDAS

COLUMNA VERTEBRAL 

Sin duda, los partidos políticos atraviesan por una crisis histórica por el desempeño realizado y por su alejamientociudadanoLa ciudadanía no les tiene confianza, incluso, los impugna. Otros, sin más entendimiento que la emoción, los considera nocivos. Que estaríamos mejor sin ellos. Pero el sistema de partidos es vigente hasta que la democracia sea inhabilitada por la sociedad y la ciudadanía renuncie a ella. Así vamos en camino al 2021. 

No hay muchas reflexiones serias, sino la prevalencia del arrebato emocional y el morbo social hacia el Sistema de Partidos. El PRI y el PAN, con personalidad jurídica, con sus mecanismos de elección específicos y estatutos propios, la sociedad no los distingue así, son iguales…son PRIAN. Y de ahíno pueden salir de ese desprecio común. Pero si hubiera gobernado el País, el PRD, serían el PRIANRD…Me imagino…sólo me imagino.  

Y como “del árbol caído se hace leña”, el victorioso Movimiento de MoReNa, encabeza casi la total de las encuestas nacionales para las elecciones del próximo año. En muchas regiones o estados hasta con ventaja de 20 puntos porcentuales. Que se contradicen con los estudios demoscópicos realizados en municipios y estados, porque los intereses más cercanos definen mejor las percepciones ciudadanas. O son más inducidas. Pero en MoReNa, dicen los más fieles y activos que la “mesa está lista para el festejo”. Que sólo falta esperar, unos días después, de que los electores se vuelquen a votar por sus candidatos. 

Pero datos adicionales en los sondeos hacen ver datos de alta consideración para las autoridades electorales, y de honda preocupación para los partidos políticos que entrarán a la competencia: “Más de la mitad de los ciudadanos dice que no va a votar o que no sabe por quién lo hará”. De esos millones de ciudadanos, el 30 por ciento no declara aún una inclinación partidaria. 

Si hacemos un juego de con los guarismos electorales, se entendería, que, si bien MoReNa ha perdido casi poco más de 15 puntos porcentuales, supera al PAN y al PRI en preferencias. En algunos casos, hasta el doble. Se tendría que esperar que los electores perdidos por MoReNa se distribuyan a los demás partidos. Pero el dato que más resalta, es que más de la mitad de los ciudadanos dice que no va a votar o que no sabe por quién lo hará. 

Ese alarmante número de indecisos es más elevado que la registrada en las elecciones de la última década, sin contar la del 2018, que en promedio fue del 30%. Entonces, puede suceder que, en lugar de una presunta victoria holgada, la competencia se vuelva cerrada. Porque reñida y poco civilizada está en curso y se advierte entre los participantes de los propios partidos. Sus pares, pues, en franca confrontación.  

Con todo y que el Sistema Político y la clase gobernante exudaba casos insospechados de corrupción, la inseguridad pública crecíay la pobreza y marginación no cedía, se concebía una aparente cohesión social que se diluyó, que digo, se fragmentó al dividirla en dos: el Bueno y el Malos.Sin sentido, pues esos rubros de ayer, hoy son más preocupantes.  

¿Qué provocó? Que las pasiones se desbordaron y la división social se agudizara en términos intolerables. Familias y parientes, amigos y compañeros de trabajo y de recreación, sufrimos los efectos de un discurso belicoso que nos pega a unos y otros. Se tomó bando.

La oposición partidaria no es alternativa porque está desprestigiada. Y MoReNa, que es gobierno, ya acusa ese mismo desdén y desconfianza ciudadanaLa oposición la dirigen una decena de gobernadores y, seguro, sus afines munícipes, más una pequeña y temerosa fracción parlamentaria. Sin embargo, todos esos frentes son una minoría insuficiente para el tamaño del desafío electoral. una oportunidad de ganar sería que los partidos políticos propongan ciudadanos con “hoja de vida” reconocida y honestidad probada. Porque la opción real está en la sociedad, en la decisión personal de sus ciudadanos electores.

En las elecciones de 2021 la figura centralserá Andrés Manuel López Obrador. Y por injusto e indeseable que parezca, la oposición piensa en que su deterioro gubernamental le brinde ganancias electorales.Pero en una supuesta caída, al presidente le sobran recursos electorales y firmeza en sus decisiones si de conservar el poder se trata. Esperemos con calma, que la ciudadanía decidirá. 

Sin duda, 30 millones de votos son muchos. Y no se sabe, de ese colectivo electoral, cuántos están desencantados. Pero MoReNa sí lo sabe. Para eso están los “siervos de la nación”, esmerados y desparramados en los 300 distritos electorales, coordinados por los 32 Delegados Federales. Y la oposición, apenas reestructurando mandos cupulares y descuidando sus militancias. Las elecciones se ganan en las casillas y se legitiman en los distritos y municipios de cada estadoSi la oposición quiere avanzar, debe dejar de ser rehén de los temores que infunde el discurso y las decisiones presidenciales.