ARTURO SANTAMARIA

ARTURO SANTAMARÍA GÓMEZ


Lo que parecía ser una visita tersa y protocolaria del Presidente a Sinaloa, debido al reportaje de Animal Político que también publicó Noroeste dejó en el ambiente regional, sobre todo en Guasave y Mazatlán, un agitado mar de preguntas acerca de un grupo de empresarios mazatlecos y su relación con la política, y más particularmente con el Gobierno federal, el estatal y los dos municipales.

Por otra parte, AMLO, como cada vez que viene a Sinaloa, habló muy bien de Quirino Ordaz; los halagos del Presidente al Gobernador, que no les han de gustar a muchos morenistas, no son una sorpresa. Han sido tantos y frecuentes que en los corrillos periodísticos y políticos sinaloenses se especula si Quirino Ordaz y López Obrador están fraguando acuerdos para el 2021 y lo que sigue.

Quizá algunos lectores no consideren serio que le dé espacio a esas elucubraciones, pero, aun así, aquí se las extiendo:

Según diversas casas encuestadoras que sondean mes tras mes las preferencias ciudadanas del momento en todo el País, Morena ganaría 12 o 13 de 15 elecciones para Gobernador. De ese grupo donde es favorito Morena, en Nuevo León y en Sinaloa la competencia, tal y como se retratan las cosas en el momento, sería muy cerrada, prácticamente encarnizada.

En la tierra del cabrito y de los Rayados del Monterrey, un partido identificado con la izquierda, aunque Morena ideológicamente no es nada homogéneo y hay fuertes corrientes de derecha, por primera vez en la historia aparece con posibilidades de ganar si lo encabezan Tatiana Clouthier, o Clara Luz Flores, Alcaldesa de Escobedo que antes militó en el PRI y ahora es independiente.

En Sinaloa, Morena, como partido, y Rocha Moya como posible candidato, encabezan todas las encuestas, pero con poco margen. En este contexto, donde el PRI, sobre todo con Jesús Valdés, aparece muy cercano a Morena y Rocha, y Quirino Ordaz está recurrentemente muy bien evaluado como Gobernador, no se ve nada fácil para el partido fundado por AMLO ganar el inquilinato sexenal del edificio vecino de la Capilla de Malverde. En realidad, en las elecciones de 2021 los electores también evaluarán el trabajo de los gobernadores salientes y el de López Obrador.

No como en 2018, pero en 2021 el hijo consentido de Macuspana también gravitará en la decisión del voto, y lo mismo sucederá con Quirino en Sinaloa. Bien podemos afirmar que el PRI estaría en la lona si Ordaz Coppel no estuviera bien evaluado por un alto porcentaje de sinaloenses. Y, por supuesto, sin AMLO, y más con el pésimos desempeño de sus alcaldes, el Morena sinaloense no estaría en el liderato de las encuestas.

Estratégicamente, para Morena es más importante ganar más diputaciones para tener una mayoría en la Cámara de Diputados federal que ganar la mayoría de las gubernaturas. Sin embargo, al menos en Sinaloa, no se ve cómo los morenistas puedan ganar la mayoría de las curules sin un buen candidato a Gobernador, porque en esta oportunidad AMLO no puede llamar a votar por nadie y su influencia es indirecta. El candidato a Gobernador es clave para atraer votos hacia los candidatos a legisladores.

En este marco complejo y muy competido, adivinadores, pronosticadores, analistas, periodistas y videntes de la política, hablan de que Quirino y Andrés Manuel pueden llegar a un acuerdo político que podría facilitarse dadas las buenas relaciones que han establecido, pero sobre todo por los intereses que ambos tienen.

Ambos pudieran acordar- dicen los oráculos políticos- quién sería el candidato a Gobernador de Morena para ganar, o para perder, si es que AMLO prefiere que Quirino lo apoye para ganar la mayoría de las diputaciones federales a cambio de que Morena pierda la elección para Gobernador con un candidato débil. ¿Pero qué ganaría Quirino apoyando a AMLO? Pues incorporándolo al Gabinete. A la Secretaría de Turismo u otra, dicen.

Pues sí, tienen razón ustedes, los lectores. Esto parece fantasía política, pero tal no deja de cultivarse en los mentideros del estado. Con un PRI con muy poco futuro en el País y un político audaz y con ambiciones como Quirino Ordaz tal especulación no suena tan descabellada.

Ahora bien, regresando al párrafo inicial, si Hacienda profundiza en sus investigaciones y AMLO permite que afloren sus hallazgos, porque podría no aceptarlo si golpean seriamente a su gobierno, las aguas se agitarían tanto en Sinaloa que los acuerdos y negociaciones políticos no tendrían curso. Muchos podrían salir seriamente dañados, entre ellos, debido a las relaciones con los hermanos Arellano, Joel Bouciéguez, actual funcionario del Gobierno estatal, y “El Químico” Benítez. ¿Tendrá que ver la salida de David Torrentera del equipo de Guillermo Benítez Torres con las investigaciones que lleva a cabo el SAT porque muchas voces señalan al renunciante como el principal promotor de los vínculos del gobierno morenista mazatleco con los hermanos sospechosos de poseer empresas factureras?

Obviamente, el PAN ya presiona para sacar provecho político. El PRI no lo hará, tanto por las buenas relaciones de Quirino con AMLO como por los señalamientos a Joel Bouciéguez en el caso.

Se calienta la papa en Sinaloa.

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