humberto choza

DESDE LA CONFRATERNIDAD

JOSÉ HUMBERTO CHOZA GAXIOLA


Antes de iniciar este artículo me nació la necesidad de entender a cabalidad el concepto de vórtice, para lo cual me fui al Diccionario de la Real Academia Española: Vórtice es un flujo turbulento en rotación espiral con trayectorias cerradas. Como vórtice puede considerarse cualquier tipo de flujo circular o rotatorio que posee vorticidad.

              Anexo a lo anterior y basado en la teoría del caos se pueden encontrar profundas intuiciones acerca de varias preguntas sumamente importantes: ¿Cómo llegó un ser humano a fabricar el primer arco o a pintar por primera vez en una cueva? ¿Por qué hay algo en vez de nada? ¿Cómo pudo Einstein elaborar la teoría de la relatividad? ¿Qué sucede cuando tenemos un pensamiento original? 

Preguntas que son sumamente interesantes, cuyas respuestas afectan a la naturaleza de cada uno de nosotros en cuantosseres creativos.

              Por otro lado, si las personas acabáramos confesando, que no se sienten realmente creativas porque la creatividad es un “don”, un talento especial reservado a unos pocos, entraríamos a creer que la verdadera creatividad se limita a unos pocos individuos, afirmaríamos que la creatividad es uno de nuestros grandes mitos.

              También tenemos la creencia, muy arraigada por cierto, que una persona sólo puede ser creativa si trabaja en uno de los campos creativos conocidos, como la música, el cine, la pintura, el teatro o las matemáticas superiores, no se nos ocurre usar la palabra creatividad para actividades como observar la naturaleza, recordar un sueño, hablar con alguien simplemente o ver una obra artística. Sin embargo, los poetas y otros artistas han reconocido desde hace mucho tiempo, que tales actos son profundamente reativos.

              Un buen ejemplo del amplio espectro de los sistemas caóticos lo constituye un río. Durante el verano, un río discurre lentamente. Su superficie aparece calma y serena. Allí donde se encuentra una roca, el agua se divide y fluye lentamente. Sin embargo en la primavera, después de fuertes lluvias el río tiene un comportamiento muy distinto. Cada parte del río actúa como un efecto perturbador sobre las otras partes. Por otro lado, los efectos de esas perturbaciones se retroalimentan constantemente. El resultado final es la turbulencia, un movimiento caótico en el que hay diferentes zonas moviéndose a diferentes velocidades. A medida que la corriente rápida del río se aproxima a la roca, se arremolina y se vuelve sobre sí misma. Entonces detrás de la roca ha nacido un vórtice y se mantiene como una forma muy estable. El río está mostrando todas las características del caos. Su conducta, sumamente compleja, incluye las corrientes aleatorias e imprevisibles, los remolinos y los vórtices estables. Los vórtices son poderosos ejemplos del modo en que las vueltas y revueltas azarosas del mundo natural alumbran formas estructurizadas. El vórtice de un tornado emerge de la actividad de una tormenta y de viento turbulento.   

              La creatividad muy a menudo nos depara algo nuevo, sorprendente y único, sin que necesariamente ese el propósito. Por lo general, las personas se involucran en una actividad creativa porque con ella pueden entrar en contacto con la auténtica verdad del momento en el que su individualidad converge con algo superior. La siguiente historia nos sugiere la enseñanza del caos sobre la creatividad. Es al parecer, un cierto sentido de novedad, porque cuando penetramos en la turbulencia vital de la vida nos percatamos de que, en el fondo, todo es siempre nuevo.