Rosa medina
ROSA MED
INA


Padre, cuándo te ibas a imaginar que tantos hijos tuyos, perdidos e inmersos en sus cansadas rutinas sumergidos en sus egos y apegos buscarían nuevamente de ti con la pandemia que se soltó. Esperanzados, fervientes, y deseosos de salud, paz y amor.

Hay tantos que han regresado Ti, pues perdidos andaban; hay otros que su dolor los ha cegado y otros muchos que aparentan estarlo. Y hay otros Padre, que al lado oscuro han entrado.

Nos has mandado tantas señales, pruebas, situaciones para ser aprendices,  maestros,  guías, y seguidores. Señales por medio de nuestra Madre Gaia y de nuestros hermanos. Sus reacciones de que toda acción, genera una reacción.

Lamentablemente no todos tus hijos han logrado ver a través de tus ojos las lecciones entregadas a lo largo de los años, y más aún por esta crisis mundial o por muchas otras. Algunos aún ven con los ojos de su enseñanza, de su credulidad, e ignorancia y hasta con el velo de la soberbia que engrandece sus corazones haciendo su verdad, su única verdad; sus ojos ven con miedo y se dejan llevar por él; ha aumentado en muchos el coraje, la rebeldía, el odio por la libertad y la libre expresión, oprimiendo o haciendo menos al que libremente piensa y es.

En otros Padre, aumentó el apego por lo material y superfluo, dándoles su mayor valor; y en otros más, la política encontró su lado oscuro, y los encerró. En sus corazones Padre, no en todos creció el AMOR.

El ser humano se resiste a ser independiente en la búsqueda de lo que le falta para avanzar en su crecimiento de conciencia, a despegarse de lo tóxico y negativo, a buscar lo positivo y centrarse en la fuerza de su YO supremo (interior) donde ahí, y solo ahí encontrará y tendrá respuestas del ahora. Esa paz que tanto buscas, la felicidad (propia) del amor de tu SER, la salud, la alegría, la motivación, pero sobre todo la compasión, la libertad, la canalización de esas emociones que tanto dependen de ti y te hacen daño, entre otras.

Nadie nos dará las respuestas si no empezamos a preguntarnos el por qué y para qué estamos aquí. ¿Quiénes somos? Saber de lo que somos capaces de ser y hacer e investigar.

Gracias, gracias, gracias Padre porque con fe y amor a tu lado estoy, confío que todo es, será y está por una razón, y porque en mi estás, ningún temor ni miedo prevalecerá.

Confía, cree, dibuja el futuro que quieras tener y ser. El cambio ya empezó, tú decides de qué lado y en donde quieres estar, en qué te quieres convertir.

Despierta.


Bendiciones

RMC