"¡Estamos contigo México!".

VISOR SOCIAL
AMBROCIO MOJARDÍN HERÁLDEZ
                
- El día del estudiante, más reflexión menos pachanga!
- Sobre el fideicomiso en la UAS.

El 23 de mayo se celebra el “Día del estudiante” en nuestro país. El festejo es en memoria a la lucha que los estudiantes de la UNAM dieron para conseguir la autonomía universitaria para esa institución. Con manifestaciones multitudinarias y una huelga que terminó siendo brutalmente reprimida por la Policía Federal de Caminos, el 23 de mayo de 1929, l@s estudiantes exigieron y lograron que se reconociera a la Alma Mater nacional la capacidad para autogobernarse, decidir con libertad los programas que iba a ofrecer y la forma en que se iba a vincular con la sociedad. Una lucha con sentido y visión social, que dejó una herencia invaluable para el país. ¿Qué tan enterados están los estudiantes del origen del festejo?¿Como se festeja ahora este día? ¿Qué implicaciones tiene esto en su formación?

La inmensa mayoría de l@s estudiantes y muchos profesores desconcen la razón del festejo. En la mayoría de las escuelas del estado, desde secundaria hasta licenciatura, el 23 de mayo festejan a l@s estudiantes con bailes, concursos de belleza, algunas actividades deportivas y algunas académicas. Llama la atención que sean las primeras dos las más frecuentes y las últimas las menos frecuentes. Asombra que sea en los niveles educativos más altos y, particularmente en las universidades, donde más intenso se vuelve esto.

En relación con el origen, no se percibe centro educativo en el que se dedique un espacio para recordar y analizar el sentido de la lucha. Menos se percibe interés por promover o acompañar actividades que lleven a los estudiantes a pensar su condición, su rol y su tarea personal y social. Desafortunadamente, este festejo, como la mayoría de los que tenemos a lo largo del año, solo abona a la “pachanga”, al comercio y al ocio improductivo.

Las autoridades educativas, tanto como l@s docentes, contribuimos a que los estudiantes vean a la ligera muchas cosas que pueden incrementar su capacidad y práctica reflexiva, su conciencia y su compromiso social. Aceptamos con relativa facilidad el que fechas, eventos y actos histórios, que pudieran aprovecharse para enriquecer nuestra formación cívica y social, se vuelvan triviales y aumenten el interés de las nuevas generaciones por lo menos trascendente.

La energía y el potencial natural de la juventud están siendo llamados, casi exclusivamente, a la diversión y a la convivencia superflua. Muy poco se invita, instruye y acompaña a los jóvenes para que desarrollen el gusto por el conocimiento, la reflexión, el debate de las ideas, o el análisis de la realidad en que viven.

Esta fecha bien pudiera servir para ello. Recordar la lucha por la autonomía universitaria puede acompañarse de acciones para que l@s estudiantes recuperen el sentido de la ruta por el crecimiento personal y profesional que supone la etapa que viven.

Esto no va con la consolidación, ¿o si? Profesores activos, con más de 25 años de servicio en la UAS, están enfrentando restricciones laborales y reducciones salariales, que el SUNTUAS, el H. Consejo Universitario y el Rector deben conocer y detener de inmediato. Por haber firmado una expresión pública contra el Fideicomiso para la Jubilación, se les está condicionando la carga académica y se les está descontando el estímulo económico a la permanencia, que representa al menos el 25 porciento de su salario.

Los perjudicados acusan que cuando solicitan explicación al descuento, se les atiende personalmente y se les “invita” a presentar y depositar una carta en la Junta de Conciliación y Arbitraje en la que se comprometen a aceptar el fideicomiso y a no emprender demanda alguna contra la institución, relacionada con éste. Les están quitando el estímulo a la permanencia, pero les siguen aplicando el descuento para el fideicomiso.

El hecho no acepta interpretaciones. Lo que se está haciendo es inmoral e impropio para una institución de educación superior. Quien honra la escencia humana, primero usa la razón que la norma, o la fuerza. El fideicomiso, de ser un asunto administrativo se convirtió en político y en lugar de usar la razón para validarlo, se ha recurrrido a la fuerza.

La comunidad universitaria y la sociedad sinaloense estamos esperando que la administración y el SUNTUAS construyan la confianza y certidumbre con que debe ser visto este fideicomiso. Quienes no creen, o no confían en él, están en su derecho. Quienes lo vemos como una alternativa queremos que se atiendan las dudas y se regularice su funcionamiento. ¿Donde está el espíritu universitario de justicia, democracia y colectividad, que se declara en la Ley Orgánica? ¿Cómo se honra el espíritu democrático y visionario de don Eustaquio Buelna, que se dice guía a la UAS? Las prácticas referidas arriba parecen distantes de ello, ¿O Usted que opina?

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