Jesusrojasrivera
JESÚS ROJAS RIVERA

El Congreso de Sinaloa vivió momentos de verdadera tensión el 31 de diciembre pasado, cuando en plena velada de Año Nuevo se aprobó el presupuesto para el próximo ejercicio fiscal. De la sesión, aún quedan sus consecuencias, las buenas, las malas y las vergonzantes. De todo hubo en la máxima tribuna del estado. Aquí una reflexión sobre un verdadero ejercicio de división de poderes.

Lo bueno. Destacable es sin duda la independencia que marcó un nuevo rumbo en la historia legislativa estatal, el planteamiento de independencia plena del Poder Legislativo local sobre el Ejecutivo sinaloense. Habría que revisar el fondo de las discusiones y la sujeción presupuestal a la que ataron al Gobernador en la reasignación de poco más de 600 millones de pesos. Es decir, en la voluntad de la Soberanía representada en los 40 diputados para ordenar el rumbo de los recursos con los que trabajará el gobierno del estado, le alcance sí o sí.

Los ortodoxos dirán que mi planteamiento es irresponsable, que el Legislativo debe acordar con el Ejecutivo para no dar “bandazos presupuestales”, que el actuar de la oposición, en su mayoría Morenista, fue contraria al bien común y que se respiró un ambiente de revanchismo político, cosa que nunca lleva a buen puerto. Que la tradición es que el Ejecutivo proponga y el Legislativo disponga pero que en Sinaloa desde siempre y desde que tengo memoria, fue todo para el Gobernador. 

Pero no, por el contrario, desde mi opinión el resultado de la votación, es falla del Ejecutivo al no convencer a la mayoría de los legisladores, quienes hicieron valer sus facultades constitucionales, que no están sujetas a concesión del Gobernador. Votaron como quisieron, como entendieron o como ellos acordaron. Y se vale, así lo dice la Ley y así debe de ser. Si el operador político del Ejecutivo en la Cámara local no tuvo los alcances en las artes legislativas, entonces es culpa de él. Porque esto, en otros tiempos, ya hubiera costado el puesto a varios en la Secretaría General de Gobierno, por incompetentes. 

Lo malo. Pero como en toda acción también hubo malas prácticas, como por ejemplo el ensañamiento de algunos legisladores contra quienes votaron de manera distinta a la mayoría, de aquellos que decidieron dar el aval al Gobernador, y fueron puestos a fuego de hoguera inquisitiva. Porque sus compañeros y sus equipos se comunicaron se encargaron de llamarlos corruptos, vendidos, entregados y mil adjetivos más, tan solo por pensar distinto y votar libremente. Cosa que en democracia, incluso al interior de las bancadas es perfectamente válido cuando se exponen razones y se dan argumentos.

Ya antes dije en este espacio que Morena está fragmentado, dividido en intereses y justo eso es lo que pudimos ver en la maratónica sesión del 31. Una lucha intestina por el poder de la franquicia mayoritaria, por un lado los que se dan golpes de pecho y salen a dar declaraciones públicas acusando supuestos actos de corrupción y sobornos a compañeros de bancada, cosas que quedan en dichos porque de pruebas nada. Y los otros, los que figuran como un contrapeso dentro del grupo mayoritario que dan argumentos y explican el motivo de su voto. La lucha entre radicales y moderados que siempre ha existido en la izquierda. 

De tal el golpe a Quirino, que seguramente quedará en manos del Poder Judicial la impugnación del acto legislado porque me comentan cercanos al Gobernador que se explora como vía de solución la posibilidad de judicializar la millonaria reasignación. De darse, esto configuraría de pleno una absoluta división de poderes. Veremos de cuáles cueros salen más correas. 

Lo vergonzoso. Sin duda se lo lleva la legisladora federal Yadira Marcos, que se empeñó en ingerir bebidas alcohólicas junto con un grupo de personas y colaboradores que no se pudieron esperar para brindar en su casa. Esta falta de respeto al recinto legislativo valió para que varios medios nacionales tomaran y replicaran la nota de la diputada y su briaga en el Congreso. Absoluta irresponsabilidad que opacó el gran paso que sus compañeros de partido dieron esa noche. En la opinión pública nacional se habló de una legisladora “pisteando” y no de una honrosa decisión de independencia legislativa. Ya lo dice el dicho, mucho ayuda la que no estorba. Luego le seguimos... 

Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.