OSWALDO DEL CASTILLO

CORTOS REFLEXIVOS

OSWALDO DEL CASTILLO CARRANZA

LA CUARTA TRANSFORMACIÓN

La intervención del ejército a las instalaciones de Pemex implica una real amenaza a los huachicoleros que pudieran insistir en seguir extrayendo el vital líquido para ellos. Un Pemex paralelo, dual o incluso clonado, no deja de inquietar a los mexicanos y creo que al Presidente también, en este asunto de la inseguridad en la nación entera. Son miles de millones que dejarán de entrar a las arcas de sus bolsillos y no creo que se acepte tan fácilmente. Hay un viejo refrán que dice: “Cochi que come huevos, ni aunque le rompan el hocico dejara de hacerlo”. ¿Qué tan cierto será para los dedicados a delinquir que una arca abierta cuesta trabajo cerrarla? Seguramente lo sabremos y el comento de la gente es que ahora si el Señor Presidente deberá contar con una guardia especial para que lo cuide. Una opinión muy personal es que si debe hacerlo, pero conociendo a nuestro querido Peje, será algo que nuestros ojos no verán. AMLO conoce los riesgos y los peligros existentes y sabe que cada decisión que tomará de aquí en adelante tendrá peligros que pongan su vida en un riesgo permanente. Nada más imagine usted lector que desde Salinas se estaba operando esta red de saqueo a la empresa emblemática de la nación: Pemex, y que todos los que siguieron de él continuaron haciéndolo. La pregunta es lógica; ¿merecen ir a prisión todos los expresidentes desde Salinas a Peña, incluyendo desde luego a los directivos de Pemex y a todos los que una manera visible y lógica estuvieron involucrados en ese ilícito? Si la consulta ciudadana que se hará este 21 de marzo lleva esa pregunta seguramente el pueblo crucificará a los funcionarios de esa época. Aunque el Presidente apoye el “Punto Final”. Entiendo por qué AMLO quiere la política de “Punto Final” y es que con ello evitaría perder el tiempo empantanándose en la verdad histórica, según Él. Para el pueblo de México que ha sido agraviado permanentemente desde Salinas hasta Peña no creo que los perdone y sí los quiere ver tras las rejas de cualquier carcelucha que exista en México. El odio existe y el coraje con mayor razón para ir tras de ellos. El tiempo de espera para saber la opinión de Juan Pueblo será como la melcocha cuando la quieres trozar de un jalón, simplemente se hará muy larga dicha espera. La reflexión en puerta es que existen dos posturas al respecto. La primera de ellas es el perdón, con el borrón y cuenta nueva. Y la segunda sería enfrascarnos en una lucha permanente de odio y rencores para meter a la cárcel a todos ellos. Aquí debemos entender la postura de AMLO y creo saber cuál es. AMLO ha dejado ver esta parte de la corrupción y de la impunidad en México tocando los temas que hasta ahora ha tocado. Fíjese bien usted lector. Cuando hablaba de la mafia del poder en México no veíamos el rostro de esa mafia, apenas unos días antes de la elección, los miembros de esa mafia salieron a la calle a pedir el contra voto a AMLO, solo así pudimos ponerle rostro a los de la llamada mafia del poder. Finalmente pudimos ver quiénes eran los miembros de esa mafia a los que AMLO hizo referencia mucho tiempo antes. Cuando habló de vender el avión presidencial, un tema controversial para los políticos, salió al conocimiento público cómo se había adquirido dicho avión y por quienes, sacando a la luz esa parte oculta que siempre habían escondido a Juan Pueblo. Cuando salió el tema de Texcoco, nadie sabía con qué recursos se había empezado la obra y de pronto el Juanito Pueblo supo que sus ahorros estaban metidos en la fibra E y que nadie le había pedido permiso, mucho menos le estaban participando de las posibles utilidades y sí, de las pérdidas que ese proyecto tendría, tampoco se sabía quiénes eran los involucrados en la polla que recientemente AMLO había destapado. Una cloaca maloliente que incomodaba el status quo de todos los mexicanos. En las compra de medicinas de igual manera, en Pemex ni se diga, en fin cada tema que AMLO ha puesto a la palestra conlleva a conocer lo que nunca imaginamos que hubiese dentro de cada asunto y que se ignoraba, pero que sabíamos que se daba. Desde siempre pues la opacidad, como ya lo dije, fue la estrategia para robar a manos llenas, ahora la trasparencia será una política en la que podamos ver la real actividad gubernamental. A partir del primero de julio de 2018, esos personajes en comento, tendrán que vivir con el dedo de Juan Pueblo apuntándoles y no habrá espacio ni territorio en que no sean señalados, ese será el verdadero castigo que tendrán esos malechores. Usted tiene la palabra y deseo que no finja más que ignoraba lo que AMLO ha sacado a la luz pública. Por el bien de todos, todos a portarnos bien. Así sea.

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