OSWALDO DEL CASTILLO

CORTOS REFLEXIVOS

OSWALDO DEL CASTILLO CARRANZA

LA CUARTA TRANSFORMACIÓN

Mover algo implica un esfuerzo dirigido y apropiado, un esfuerzo coordinado y dispuesto a lograr un cambio sistematizado lo cual implica un proceso de planeación que permita un claro entendimiento de lo que se propone lograr. Mover por mover no es necesariamente un avance y si por alguna circunstancia movemos por el lado equivocado se perderían los recursos implicados en ese esfuerzo desafortunado. Mover a México, como fue el slogan de Peña y en la que se invirtieran miles de millones de pesos, careció de un plan estratégico en que se detectarían las regiones de la nación bajo un pormenorizado estudio que diera como resultado acciones para construir las políticas públicas que dieran el impulso a la nación hacia un avance realmente significativo. El mandato de Peña fue prácticamente la realización de un plan estratégico para darle al capital la seguridad que implicaba un pago por un favor hecho, distanciado desde luego al verdadero interés de Juan Pueblo. Para el caso de este sexenio que apenas comienza, se cuenta con un plan estratégico nacional acompañado de una variedad de ejes problemáticos que a la vez describe en su conjunto tareas apropiadas para avanzar en un tramo difícil hacia el progreso de México.

Semejante a lo anterior sería esa vieja fábrica descuidada y con un engranaje totalmente oxidado que impide el movimiento armónico y la cadencia con la que debe caminar un mecanismo totalmente conectado y lubricado para alcanzar el mínimo de eficiencia con la máxima eficacia. México es esa vieja máquina oxidada que no se le lubricó nunca y que para echarla a andar requiere de un esfuerzo grande acompañado de un pueblo que quiere hacerla funcionar. Para ponerla en movimiento debemos desmantelarla completamente y limpiar pieza por pieza, quitarle el moho y dejar el metal brillante. Armarla con la piezas que debe llevar y lubricar cada una de ellas hasta dejarla totalmente funcional. Si observamos a México como esa maquinaria oxidada diríamos que es una tarea complicada pero también diríamos que no es imposible lograrlo. La restauración de cualquier maquinaria requiere de tiempo y de recursos pero principalmente del trabajo minucioso e inteligente para saber acomodar y lubricar cada pieza de ese mecanismo que deberá trabajar como un todo perfecto y armonioso. Habremos de ser testigos de si esta maquinaria podrá funcionar, de ser así, ver si será eficiente y una vez que eso se logre, ver si será eficaz. Por lo que se logra apreciar el esfuerzo es y creo será descomunal. La maquinaria oxidada deberá empezar a ser desmantelada y puesta a remojar para luego entonces ser limpiada y posteriormente armada de nuevo con los mejores lubricantes que hagan de ella la más eficiente y productiva que jamás hayamos tenido en México. Por el bien de todos, a desmantelar la vieja maquinaria oxidada. Así sea.     

Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

www.didaktica.com