OSWALDO DEL CASTILLO

Como todos los años, el mes de Septiembre es el mes patrio y sin hacerlo esperar los festejos de las fiestas patrias se hacen realidad. El gobierno de Quirino gasta una fortuna para que el pueblo tenga su diversión con motivo de las fiestas patrias. Las sorpresas para el mes de septiembre no se hicieron esperar, la renovación de los legisladores se hizo patente con la fuerza de MORENA recuperando el tiempo y haciendo leyes lo que por mucho tiempo se le quedó al tiempo. Los cambios del nuevo régimen se pueden vislumbrar con avances incipientes pero suficientes en el mes de Septiembre y es que hay motivos de sobra para dar cuenta de la acción política que podemos ver en el sexenio que comenzará este primero de diciembre, donde Andrés Manuel López Obrador empiece de manera constitucional su periodo de gobierno. La revocación de mandato cada tres años cobrará su verdadera importancia cuando a la luz de los hechos, nosotros los mexicanos, podamos evaluar el desempeño de los gobernantes. Pareciera poco importante el que ahora los actos de corrupción o de peculado pasen ya a hacer delito grave. Habida cuenta de lo anterior, que en el caso de Javier Duarte, es ya uno de esos casos en que los mexicanos nos sentimos más agraviados de lo que ya estábamos. Se deja el camino abierto para todos los políticos del sexenio “LEGIÓN” para que de alguna manera lo recorran sin ninguna inconveniencia. La sorprendente noticia de los “cadáveres vivientes”, fue en realidad un duro golpe a todos los colectivos que recorren las rutas de nuestro territorio para encontrar los cuerpos de sus desaparecidos y que son motivo de no poder conciliar el sueño deseado por mucho tiempo. Primeramente dos tracto camiones con un poco más de 300 cuerpos que circulaban por Jalisco. Al poco tiempo se declara que hay 12 tracto camiones más circulando por toda la república mexicana. En esta debacle del primero de Julio y a dos meses de haber transcurrido ese hecho, Ana Guevara impone una iniciativa de ley para que los colores patrios ya no sean más usados por el PRI ni por ningún otro partido. La reducción de las prerrogativas a los partidos políticos, principalmente a las del PRI, lo puede llevar a la verdadera desaparición del colectivo partidista. Se cumplieron el 1ero. y el 34 aniversario de los terremotos del 19 de septiembre de 2017 y de 1985. Terremotos que han evidenciado los niveles de corrupción en las leyes y reglamentos de construcción. Del mismo modo este 26 de septiembre se cumplió el cuarto aniversario de los 43 desaparecidos en Ayotzinapa. Hecho que no ha podido aclarase, mucho menos radicar las culpas de tan aberrante monstruosidad. Sirva este momento para hacer patente el 50 aniversario de la masacre en Tlatelolco, aquél 2 de Octubre que quedara inscrito en la historia de México y en la mente de los mexicanos. 2 de Octubre NO SE OLVIDA. No es objeto de mi parte hacer efemérides del mes de Septiembre, pero si recordar que las cosas no se borran totalmente del acontecer político y social. Por enésima vez las calles del estado de Sinaloa fueron testigos de la falta de operación de un plan estratégico para minimizar las consecuencias descritas en el Atlas de Riesgo y que por omisión de la institución responsable en el pago del costo para hacer uso del sistema preventivo de meteoros, no se pudo salvar las vidas que se perdieron en esta reciente lluvia que arrasó con todo lo que a su paso había. Debemos considerar con más seriedad este asunto de los motivos por lo que se inundan las calles de Sinaloa, y creo oportuno que hagamos ese ejercicio de qué tan culpables somos de esas muertes ocurridas por los desbordamientos de canales, arroyos y ríos que atraviesan nuestro estado para aprovecharlos como vertederos de basuras. De igual manera agradecer a las brigadas de limpieza que han estado hombro con hombro con cada uno de los damnificados. Trabajo que no tiene remuneración pero que tiene el emolumento más significativo que podamos ver y sentir: el agradecimiento de tanta gente. GRACIAS.

Atte.

Dr, Oswaldo del Castillo Carranza

Responsable