NO ROBAR, NO MENTIR, NO TRAICIONAR. **** Ya está disponible la Revista Didáktica - Julio 2018 para descarga. https://bit.ly/2ACM7TQ

AMBROCIO MOJARDIN
VISOR SOCIAL
AMBROCIO MOJARDÍN HERÁLDEZ

Todos los días tenemos razones y motivos para disentir de los demás. A cada rato sentimos ganas de reprochar abiertamente lo que otros piensan y hacen para descansar ese sentimiento de insatisfacción que tenemos, pero nos aguantamos. ¿Será eso lo correcto? ¿Qué tanto contribuimos con ello?

La vida moderna es compleja y nos demanda dosis elevadas de tolerancia. Sin ella, sería imposible mantener la convivencia y la interacción productivas.

Ser tolerante es adoptar una actitud en la que se reconoce a los demás su derecho a ser únicos y a ejercer su identidad con absoluta libertad. La tolerancia es suma social, es una actitud que permite combinar lo diferente y elevar lo individual a colectivo.

Para ser tolerante se necesita comprender y aceptar que la diferencia es una constante en el pensar, en el sentir y en el actuar de las personas. Se llega a la intolerancia cuando se desconoce, u olvida, que gracias a las diferencias es que las sociedades logran productos complejos y de largo alcance.

Sin tolerancia las interrelaciones se vuelven frías, mecánicas e interesadas; se elevan las probabilidades del conflicto y se multiplica la desconfianza. Con la intolerancia se da lugar a la exclusión, al abuso y a múltiples comportamientos destructivos.

La psicología social afirma que la tolerancia es un acto inteligente que se desarrolla en la cotidianeidad. Ser tolerante es aceptar la integridad del otro sin ser condescendiente. Tolerar al otro no implica estar dispuesto a someterse a su voluntad, o dar prioridad a sus características e intereses. Al ser tolerante se ofrece la voluntad para encontrar la coincidencia y trabajar la interacción creativa.

La intolerancia más que un acto inteligente, es una reacción emocional. Su origen está más asociado al desequilibrio emocional de las personas, o a falsas interpretaciones del sentido de la interacción social.

El intolerante es aquella persona que rechaza y combate abiertamente lo que no comparte. Su conducta no se fundamenta en razonamientos, sino en sentimientos, por eso, la distancia con lo que no tolera es su principal fuente de estabilidad.

De acuerdo con el pedagogo Paulo Freire, esta actitud es propia de mentes de pobre crecimiento espiritual y carente de experiencias colectivas exitosas. Es la forma extrema del individualismo y el egoísmo.

El psicólogo Ignacio Martín Baró la ve como la expresión más madura de la conciencia social. Rechaza la posición de quienes la proponen como sinónimo de debilidad individual.

En su opinión, verla como debilidad conlleva tres errores básicos. El primero es asumir que cuando se tolera al otro es con la intención de crearle confianza para manipularlo. Está claro que una actitud como esa haría inviables las relaciones perdurables entre las personas, porque lo menos que motivarían sería la competencia y la desconfianza permanentes.

El segundo error es asumir que tolerar es aceptar que las cosas están dadas de una vez y para siempre, sin posibilidad de cambio. Nada más alejado de la realidad, pues las personas tienen capacidad para reflexionar y cambiar su conducta. Afirmar lo contrario descalificaría todo esfuerzo educativo y la contribución de la creatividad para el desarrollo humano.

El tercero se comete al creer que tolerar es dar paso para que las cosas cambien por si solas, como efecto del tiempo. La psicología establece que el verdadero cambio de comportamiento solo se da cuando las personas integran conocimiento con intereses y expectativas y para que eso suceda se necesita mucho más que el simple paso del tiempo.

La tolerancia como actitud social promueve la vida armónica entre las personas y eleva la calidad de su proximidad psicosocial. En su ejercicio pueden distinguirse principios que no necesariamente son declarados, pero son indispensables.

El primero es la disposición a conceder, que facilita la identificación de la coincidencia. El segundo es cuidar el equilibrio del costo/ beneficio para las partes. El tercero es la intención de mantener una relación de poder compartido, abierto y plural. El cuarto es la definición de jerarquías en los intereses que se comparten. El quinto es la disposición al ejercicio libre de la diferencia y la aceptación de las contradicciones.

Para Michel Foucault la tolerancia es un factor indispensable de la vida social que debe manejarse con inteligencia. Según su propuesta, hay que ser tolerantes pero de forma consciente y controlada.

Según él, la tolerancia debe ejercerse cuando las circunstancias han alcanzado su punto límite y pueden derivar en conflicto, cuando las relaciones están mediadas por la ignorancia, cuando las diferencias entre personas son producto de referentes (p.ej. experiencias) distintos, cuando las personas en contacto viven circunstancias mentales alteradas, o cuando las personas se guían por principios ideológicos, creencias, hábitos, o convicciones incompatibles.

Los límites de la tolerancia los marca la conciencia del ser individual y de la dependencia que todos tenemos de los demás. Es tener claro que no hay manera de coincidir completamente con los demás, pero es absolutamente indispensable desincentivar la violencia que nace con la intolerancia.

No veamos a la tolerancia como un paradigma, o un discurso utópico, sino como una necesidad urgente de una sociedad cada vez más conflictuada. La vida moderna nos pone retos continuos para los que no hay respuesta preestablecida. De frente a los problemas más graves que enfrentamos la mejor respuesta será la que se construya con los otros, pero solo será posible si aprendemos a darles su lugar y ejercer el propio con inteligencia. Solo será posible si somos suficientemente tolerantes y nos preparamos para encontrar puntos medios en el pensar y el actuar. ¿O usted qué opina?


@ambrociomojardi; Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.