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OSWALDO DEL CASTILLO
CORTOS REFLEXIVOS

OSWALDO CASTILLO CARRANZA
2018: LA LUCHA

Dentro del desorden o de la confusión que genera todo esto de las campañas políticas seremos testigos de las llamadas noticias falsas (fake news). En este mundo moderno en donde las comunicaciones son el oro y las hojas virtuales en las que se escriben, los mensajes a modo para cada uno de los receptores han indignado y perjudicado a muchos, y a otros tantos los han beneficiado. Los lectores interesados en dar cuenta de una realidad, que en veces se esconde y otras se muestra como algo falso, nos encontramos con barreras insalvables para dirigir nuestros pasos hacia un destino más cierto.  Si bien es cierto, estos “fake news” han sido de mucha utilidad en estos momentos de desorden y confusión para inclinar o favorecer o perjudicar a alguien que se encuentra ligado al destino social de los electores, en este caso, para elegirlo el próximo primero de julio del 2018.

Hay un viejo dicho que reza “a río revuelto ganancia de pescadores”. Lo que implica que en una condición de duda quienes ganan son los de siempre. En este proceso que se nos avecina, que es nada menos que las elecciones presidenciales, entre más desorientemos al electorado, más futuro puede tener el sistema que crea estos desafíos. Basados desde luego en que el sistema actual de gobierno cuenta con un porcentaje de votos duros, o sea, de votos asegurados por sus partidarios, en tanto que a menor votación el porcentaje de esa elección puede caer en el margen de esos votos duros y lograr incidir fuertemente a la preferencia electoral. Habida cuenta de lo anterior, el viejo y anquilosado sistema le apuesta a reducir el número de votos sufragados y lograr posicionarse con un número considerado como competente. Aunado a eso, los demás candidatos que juegan dicho juego, le apostarían de igual manera a reducir la cantidad de votos a sufragar, que para bien de ellos colocaría al sistema en una posición de ventaja. Contrario a los simpatizantes de Morena, quienes se ven en las preferencias electorales hasta este momento. El caos entonces juega ese papel importante auspiciado por las enormes cantidades de recursos orientados a ese logro en particular. Un caos que implique propiciar el desorden y revolver las aguas de la democracia, de por sí turbias desde hace mucho. Los únicos que ganarían con eso son los mismos de siempre o sea los que ya están gobernando. Habremos, los electores, de hacer conciencia para evitar que los llamados “fake news” realmente nos afecten en la toma de decisiones de este 1ero. de julio y descubramos un día después de la elección, que quienes ganaron fueron los que generaron el caos. Tener la vista fija en el desorden, puede llevarnos a desfigurarnos y caer en el juego perverso que han venido haciendo con mucho tiempo atrás. Ignorar los “fake news” sería lo más astuto y con un propósito muy claro, sacar de donde están a los mismos de siempre. Como dijera mi padre “pegarles con la misma vara con la que han pegado siempre”. Así sea.

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