NO ROBAR, NO MENTIR, NO TRAICIONAR. **** Ya está disponible la Revista Didáktica - Julio 2018 para descarga. https://bit.ly/2ACM7TQ

OSWALDO DEL CASTILLO
CORTOS REFLEXIVOS

OSWALDO CASTILLO CARRANZA
2018: LA LUCHA


Bajo el lema “Negocios son Negocios”, se han cobijado grupos pequeños, grandes y medianos en la vieja tradición que los negocios son, y serán, intelectualidades que sólo aquellos eruditos para tal evento serán siempre los llamados. El arte de negociar es tan antiguo como el mismo hombre sobre la faz de la tierra y es que el trueque o el intercambio, como le queramos llamar, siempre será en este mundo que habitamos la acción más elemental para compartir un interés declarado.

Cambiar una cosa por otra, siempre ha movido a las personas a alcanzar un nivel de inteligencia superior, pues a decir verdad, en una transacción interesada ambos ganarían y se beneficiarían de tal operación. Para lo anterior el hecho de generar empresa es con ese fin, determinado por la ganancia. En el mundo existen millones de personas que viven como reyes gracias a los recursos que han construido o adquirido en las transacciones mencionadas, esa actividad comercial implica buscar los nichos de mercado en donde se pueda obtener la ganancia mencionada. En el caso que nos ocupa, negocios son negocios, en donde los interlocutores son miembros de una entidad gubernamental, en cuyo caso, se deben a fortalecer los organismos de servicio desarrollando la inteligencia de acertar en la inversión que el estado tiene como propósito fundamental; el servicio comunitario. A este respecto el slogan de Business are Business (negocios son negocios) no aplica, debido a que el esfuerzo del estado es simplemente tener la visión de maximizar los recursos para el beneficio de la comunidad a la que representa. La presunción de la intelectualidad está en la capacidad de mejorar las condiciones del actual estado de cosas que guarda el estado de Sinaloa: para este caso en particular. La funcionalidad del funcionario es precisamente convertir en relevante la acción misma por la fue contratado sin ver éste la oportunidad de ganar en cada acción de compra, renta, de contrato o de servicio, que realiza el estado mismo. El viejo slogan de negocios son negocios, por ningún motivo debe aplicar cuando el dinero que se gasta por los funcionarios es público y no les pertenece, y aunque buscan la manera de que les quede el moche, esto debe ya de parar. Por lo tanto, y para efecto de entendernos mejor, el ciudadano debe participar en cada acción de transacción para evitar que la inteligencia del funcionario se malgaste en tratar de esquivar los sistemas, procedimientos, las normas y con toda la rigurosidad que merece el caso, hacer del gasto gubernamental un ejemplo de inversión social. Así que Sr. Quirino por favor no de muestras de una intelectualidad empresarial, ya que en tanto que el estado es primero, así como la patria y los ciudadanos. Así sea.


Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.
Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.
www.didaktica.com