50 AÑOS DESPUÉS; 2 DE OCTUBRE NO SE OLVIDA ****

AlfonsoAraujoLA NUEVA NAO
ALFONSO ARAUJO

China y EEUU son las dos naciones con más peso específico en el mundo y en los últimos días una serie de acciones provenientes de la Casa Blanca parecen encaminarse a provocar tensiones innecesarias entre estos dos países, cuando hace apenas un par de meses las cosas parecían ir muy bien. Las dos acciones a las que me refiero son las imposiciones de tarifas a productos chinos: primeramente con el anuncio de impuestos generalizados al acero y el aluminio, que finalmente fue cambiada, exentando a los principales proveedores, como México y Corea del Sur. Aunque los metales chinos sí van a sufrir el arancel, realmente la mayor parte de su producción es para consumo interno y exportan una cantidad mínima a los EEUU.

Pero la segunda acción es peor: se han anunciado tarifas dirigidas expresamente a China, que podrían impactar en hasta 60 mil millones de USD de importaciones del dragón, un movimiento mucho más agresivo y que por supuesto ha causado descontento en Beijing. Los chinos, siempre diplomáticos, advirtieron de que esa medida podría causar un “efecto dominó” con aranceles en compensación —por ejemplo a la importación de soya estadounidense que es muy importante para su industria agrícola— y que una vez en esa dinámica, sería difícil evitar acciones más y más agresivas. No se ha asentado aún el polvo pero al parecer EEUU está decidido a causar una innecesaria y torpe guerra comercial.

China, por otro lado, ha anunciado medidas más inteligentes que los meros aranceles de respuesta. Dos ejemplos: primeramente, una serie de ventajas fiscales y exenciones temporales de impuestos para empresas de alta tecnología, en especial para fabricantes de semiconductores, una de las áreas más importantes en la manufactura de computadoras y sistemas de alto rendimiento. Esto para incentivar la investigación doméstica (hay empresas que ya gastan arriba de 300 millones de USD anuales) y desarrollar sus propios estándares, para depender menos de los poderosos fabricantes estadounidenses.

La segunda es la nueva opción de ofrecer IPOs (listados bursátiles) en las bolsas chinas de Shanghai y Shenzhen, enfocada a empresas de informática, biotecnología y otras empresas de innovación. Esto con el fin de evitar que busquen como primera opción el salir a mercado en la bolsa de Nueva York y que fortalezcan el mercado financiero local. Ambas acciones son menos agresivas pero responden de manera mucho más inteligente a una provocación innecesaria e ignorante.

El autor es académico ExaTec y asesor de negocios internacionales radicado en China

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