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JesusrojasriveraJESÚS ROJAS RIVERA

Héctor Aguilar Camín, Denisse Dresser, Jorge Castañeda, Emilio Álvarez Icaza, Carlos Elizondo-Mayer, Alejandra Garza, Enrique Krauze, Ángeles Mastretta, Mauricio Merino, Juan Pardinas, Rafael Pérez Gay, José Woldenberg, Federico Reyes Heroles, Macario Schettino entre muchos otros académicos e intelectuales, le reclamaron en un desplegado a Enrique Peña Nieto el uso de las instituciones públicas para “incidir en el destino de los comicios”.

“Si hay pruebas contundentes sobre la responsabilidad legal de Ricardo Anaya exhortamos a que la autoridad ministerial proceda en consecuencia. De lo contrario, el uso de la Procuraduría General de la República para perseguir a un líder de la oposición, pone a México junto a países con regímenes autoritarios y democracias totalmente disfuncionales”. Expusieron con firmeza los firmantes.

No es tema menor, el gobierno federal y su titular parece estar empecinado en dar un salto de regresión autoritaria, esto es lo que reclaman los intelectuales al Presidente en el uso faccioso de la Procuraduría General de la República para intentar “descarrilar” la aspiración de un opositor en franco beneficio del candidato oficial cuya campaña no prende. ¿Sólo Meade se beneficia?

Andrés Manuel cambió de discurso y objetivo, pasó del mensaje persecutorio de la “mafia del poder”, al perdón y la amnistía para los corruptos y delincuentes. Se reconcilió con sus antiguos enemigos y fue tendiendo puentes que derivaron en alianzas como la de Elba Esther Gordillo y Napoleón Gómez Urrutia. Enrique Peña Nieto y sus cercanos no corren riesgos con el triunfo del tabasqueño, con el nuevo López Obrador habrá perdón, arropo y olvido para los corruptos del sexenio.

El Andrés Manuel 2.0 reinventado encontró, doce años después, que los discursos de disconformidad exacerbada y confrontación colérica no suman puntos y alejan del triunfo electoral. Hoy tenemos un candidato de izquierda que lo mismo redime corruptos, que llama al perdón de los narcotraficantes. Hoy tenemos un candidato presidencial en lo más alto de las preferencias electorales diciendo que la declaración y el pago de impuestos debe ser un asunto de buena voluntad y azar.
Por eso es que algunas voces comienzan a sospechar de una entrega pactada, de un acuerdo entre algunos sectores del PRI y los aliados de Andrés Manuel, que  no necesariamente sugieren el dialogo entre las cúpulas del CEN del PRI y los operadores de Morena, sino más bien de pactos electorales locales que flexibilicen las cosas para el tabasqueño en entidades claves como Jalisco, Chiapas, Veracruz y Puebla.

La preocupación de la intelectualidad mexicana no está precisamente en el resultado de la elección de los próximos meses. El desasosiego de la sapiencia nacional está en el negro panorama para la vida y el funcionamiento de las instituciones que en nuestra Patria son: jóvenes y endebles. Peligroso caldo de cultivo para el populismo y la gangrena del autoritarismo. Luego le seguimos…