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OSWALDO DEL CASTILLO

CORTOS REFLEXIVOS
OSWALDO DEL CASTILLO CARRANZA
2018: LA LUCHA

En este asunto de cuidarnos del “qué dirán”, siempre se trata de ocultar una verdad que bien pueda develarnos a la cosa tal como es. La vida del hombre, en su generalidad, no es vista con ese cristal transparente que evidencia su realidad y muchas veces su verdad, de no ser así, la apariencia toma el lugar de la verdad y se presenta como la realidad misma. En México, este asunto de la percepción ha cobrado un status preponderante, al decir que la verdad se esconde porque no conviene conocerla o simplemente porque la verdad nos daña más. De lo anterior, dicha verdad habremos de ocultarla y darle relevancia a otras acciones menos impactantes en el conglomerado social. Habida cuenta de lo anterior, las precampañas no han sido de propuestas que evidencien programas de posibles escenarios con los que ellos, los precandidatos, puedan vislumbrar un futuro cercano, sino de enjuiciamientos de un pasado reciente y en algunos casos de un pasado algo más que lejano. De pronto el discurso repetido miles de veces logra abollar el cristal que usamos para mirar una realidad sin entrar a la real verdad que da origen y sentido a esa realidad que vivimos. Los mexicanos hemos vivido por muchos años el retraso económico, político, industrial, y desde luego el social, perdiendo oportunidades que debimos aprovechar desde mucho tiempo antes si hubiésemos sido activos a las circunstancias que vivimos y no pasivos al haber dejado hacer lo que nunca debió hacerse en perjuicio de todos los mexicanos. Los medios de comunicación tienen mucha culpa de lo que digo, pues a no querer, ellos han pactado con el estado mismo y a muy buen precio, darnos una percepción como realidad diferente a los que se vive en las intrincadas cotidianeidades del diario vivir en nuestra Nación. La percepción es el maquillaje que utilizan los medios para no afectar las políticas públicas que el gobierno en turno pone en marcha, algunas veces, con un costo altísimo y de poco valor social. La percepción son simplemente acciones que la gente común ve e infiere cómo anda el estado de cosas que se están dando en el diario cotidiano. Desviar la atención o fingir que todo está bien es parte de la percepción que el gobierno nos da como parte de esta tranquilidad que se vive de manera disfrazada. Encuentros delictivos, asesinatos, secuestros, encuestas, noticias y acciones se ocultan y algunas otras se ponen en  marcha, algo así como distractores para no conocer la verdad. Y debo reconocer que el hartazgo que vivimos en parte es mucho de esto que se esconde y que nadie o pocos deben saber o enterarse que se está dando en estos momentos como parte de la realidad que vivimos. Algunos hechos son distorsionados o cambiados simplemente para no conocer la verdad y nos muestran una realidad aparente. Por lo tanto la apariencia o la percepción esconden una verdad, algún día la conoceremos. Así sea.       

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