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ALFONSO ARAUJO

AlfonsoAraujo

LA NUEVA NAO

Ha pasado justo un año desde que un fulano desequilibrado tomó posesión de la Casa Blanca; el azoro de las primeras semanas se ha convertido en regla, pero eso no deja de hacer que muchas de las acciones que ha tomado la administración de EEUU sigan preocupando a medio mundo. Las peores cosas quizá sea la sistemática abolición de regulaciones ambientales que benefician a empresas contaminantes, ya que el daño no se limita a su territorio sino que contribuye al deterioro en todo el mundo.

Sin embargo hay un par de países que para este entonces le tienen bien tomada la medida al Ejecutivo gringo: Rusia y China. El Presidente Putin, por supuesto, lo hace abiertamente y es un viejo lobo de mar en cuanto a manipulación de conflictos; pero la forma en que China ha jugado sus cartas es mucho más interesante. Desde hace milenios, la diplomacia se perfeccionó en el “País del Centro” y hay una manera de lidiar con cada caso. En este caso, es un líder con una mezcla pocas veces vista de ignorancia y vanidad, que en el diccionario chino se traduce a “una oportunidad inmejorable.” La forma de obsequiar a los bárbaros, pacificándolos para obtener lo que uno quiere, es una doctrina china de más de 2 mil 500 años; en el Siglo 19 el príncipe manchú Qiying la volvió a describir así: “los bárbaros responden bien al entretenimiento y la adulación, así se sienten apreciados”. El Presidente Xi JJinping sigue esta tradición y en la recepción que ofreció en Beijing no escatimó en pompa imperial, tras lo cual el discurso duro contra China de Trump cambió a ser como seda, incluso con declaraciones tan increíbles como “no culpo a China por aprovecharse de EEUU, son muy listos”.

Los observadores y hasta los oficiales chinos han sido inusualmente francos en su apreciación de lo que ofrece el momento. El año pasado el General Jin Yinan, estratega de la Universidad de Defensa, dijo a propósito de la salida de EEUU del Tratado Tras-Pacífico: “No queremos hacer olas; Trump se salió del TPP y queremos que siga así. Mientras EEUU se retira del escenario, China puede avanzar”. El Prof. Yan Xuetong, decano del Instituto de Relaciones Internacionales de la Universidad de Tsinghua, añadió, “China puede cada vez más presentarse como alternativa de socio. Trump es nuestra mayor oportunidad estratégica y mientras siga en el poder, tenemos que aprovecharla”.

Ah, vanidad, vanidad. Tan fácil de explotar. ¿Será que en México el orgullo no nos permite actuar estratégicamente?

El autor es académico ExaTec y asesor de negocios internacionales radicado en China.

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