ERNESTO ALCARAZ VIEDAS

Ernesto alcaraz v

COLUMNA VERTEBRAL

Las tres grandes coaliciones electorales tienen vistos a sus abanderados al Senado de la República, y las diputaciones federales, tienen ya su ubicación territorial. Faltan las convocatorias respectivas del PRI y Por México al Frente. Morena ya decidió que será por encuestas. Pero AMLO previamente está nombrando sus coordinadores estatales, que serán, salvo obstáculos de última hora, sus candidatos. E insisto, ante la imposibilidad de que su Democracia Interna otorgue los beneficios que la obliga, los partidos ejercen sus procesos a conveniencia con miras a ganar elecciones. Y se acepta. Así, cada alianza otorgó a sus partidos las cuotas que comprometieron.

Hablar de contradicciones ideológicas y programáticas, es por demás, porque son acuerdos políticos de interés electoral para alcanzar el poder. Pragmatismo puro, es la premisa de todos los partidos. Y en esta última intención cabe todo y se puede todo. Menos incumplir la ley. ¿Novedades?, sí, que de última hora el PES, organización confesional cristiana se coaliga con Morena. ¿Condiciones irreconciliables?, no. La política es negociación de intereses comunes que suelen reducir y salvar rivalidades temporales, pasadas y recientes, por beneficios presentes. Pero indiferencia y simulación, sí.

            MORENA ya decidió su fórmula en Sinaloa para el Senado de la República: Rubén Rocha Moya e Imelda Castro Castro la integran. Una receta electoral atractiva que se identifica con las causas sociales. Ambos con experiencia electoral. Rubén Rocha, académico y ex rector de la UAS, ex candidato a gobernador por el PSUM, tiene en su haber la más alta votación de la izquierda en este tipo de elección. Mesurado, firme y conciliador son sus cartas de desempeño. Tiene reconocimiento social y puede lograr una votación aceptable, sobre todo si es impulsado por su candidato presidencial.

Se cree ofrecerá un discurso sólido y argumentativo en el que prevalezca la razón y no la estridencia. Y que su discurso saldrá del cuadrante el término “Mafia del Poder”. Pero surge la duda… ¿Será forzado a ser a imagen de su candidato presidencial? Ha trabajado con gobiernos priístas sin perder su identidad ideológica. Esperamos que su proselitismo sea un catálogo de ideas y propuestas serias, porque es inteligente y mesurado. Tiene amarres políticos en el Estado y un perfil de probidad y honestidad intelectual. Ha estado ausente de las lides electorales, pero no ajeno a la política estatal.

Imelda Castro es una genuina luchadora social que tiene discurso duro y preciso y amplia experiencia electoral. Embonaría bien con el ex rector en una lucha para disputar el segundo lugar al Frente.

Su perfil político encuadra en la izquierda progresista pero con ataduras del pasado. Vigente en la competencia electoral, aunque discutible su rentabilidad electoral, pues sus cargos de elección popular han sido por la vía de la Representación Proporcional.  

Héctor Melesio Cuén Ojeda buscó espacios de participación, como buen negociador de la política que es. Sus afinidades y diferencias las supo procesar, más cuando tiene la posibilidad de ser Senador de la República. No es seguro que gane la elección, como algunos pregonan, pero su capital electoral lo puede ubicar en un plano de amplias posibilidades, pues tiene estructura territorial.  Y es segunda fuerza política.  

            El partido que lo postula, el MC, carece de estructura en Sinaloa y muy poca aportación electoral. Pero a Melesio Cuén le obligaba contraer compromiso electoral con un partido nacional con registro. No fue el PRI ni Morena, pero ya está en la arena electoral para 2018.  Franquicia a la que responderá con creces el PAS, en cuanto a votos se refiere.      Melesio Cuén mantiene un liderazgo real en su partido, el PAS y es un personaje controvertido y frontal. No se le define como  un político correcto, porque lo mismo cuestiona a medios, que al gobierno y al propio Congreso, siendo él legislador. Insiste en su partido, el PAS, es diferente, pero la alianza contraída lo desdice.

Adeptos y adversarios los tiene. Ha sido candidato del PRI a la Presidencia Municipal de Culiacán, y ganó. Por el PANAL compitió para una Senaduría, y perdió. Contendió para la gubernatura en 2016 por el PAS, y perdió. Ahora arropado por tres partidos coaligados: PAN, PRD y MC, busca de nuevo un espacio en el Senado. Tiene antecedentes que van a salir a relucir en la contienda electoral. La relación política parlamentaria con el PAN en el Congreso del Estado, siendo él diputado, será una crítica severa en su campaña. En el Blanquiazul tiene rivales fuertes y dispuestos a jugarle la contra, pero igual dirigentes partidarios que lo arropan con buena intención. Las diferencias tendrán que superarse y zafarse del pleito interno panista. Difícil convergencia, pero será competitivo.  

Falta el pronunciamiento del PRI. Tiene cuadros eficientes y rentables para vencer en la elección. No se puede decir que con cualquiera gana, pero sí, posee altísimas posibilidades de lograr la victoria electoral en el Estado. Se dice que el PRI está cuidando perfiles, revisando antecedentes electorales, investigando el entorno de los aspirantes y cruzando información relativa con su conducta personal, financiera y de compromisos políticos. La ley 3de3 va a imperar en las decisiones de postulación para garantizar la confianza ciudadana. Así se comenta.