Ya disponible para su descarga la revista Didáktica Noviembre 2017

OSWALDO DEL CASTILLO CARRANZA

OSWALDO DEL CASTILLO

CORTOS REFLEXIVOS

Todo comienza cuando uno empieza a hacerse viejo, claro no es por mí, pero lo veo en las personas mayores al caminar con un paso lento y sin levantar los pies más allá para evitar un tropiezo mortal. Culiacán no es ejemplo de tener una pizca de consideración para estas personas, a cuya edad ya les pesa el caminar. Las banquetas en esta ciudad tienen la peculiaridad de no ser parejas y al no serlas, ponen en terrible situación su andar por ellas. Hay pues muchas variantes que ponen en un verdadero peligro a las personas adultas, un ejemplo sería los escalones entre una banqueta y otra, como si se tratase de ese muro de Trump entre una nación y la otra. Claro que me refiero a los lugares donde hay banquetas, pues en Culiacán no existen en abundancia. Son como esos puentes peatonales construidos con rampas infernales que ni los jóvenes desean transitar por ellas. Pues bien, hablar de piso parejo, es esa aspiración de los viejos de no desear encontrarse con escalones o desniveles a su paso, habida cuenta que un tropiezo, lo puede llevar al hospital por lesiones de columna, de rodilla o de un tobillo. Pocas veces cuando se es joven y se tiene la oportunidad de construir su casa se piensa en el piso parejo, las modas de los desniveles nos llevaron a construir salas bajo relieve, que más bien son las trampas que uno mismo construye y que sin darse verdadera cuenta ya está uno con los pies pa’rriba tirado en el suelo. Otras veces no se piensa que los segundos pisos serán un estorbo en una etapa de la vida y que construir la recamara en el primero, ésta se convierta en un acierto invaluable, que todos sabemos que con la edad se dificulta subir las escaleras. Pocas veces uno piensa en el pasamanos perimetral de sus muros por donde acostumbra caminar y créanlo que de hacerlo, nos evitaríamos caídas innecesarias. Sostener el cuerpo de forma vertical a una edad avanzada sería una labor titánica, pues el encorvamiento de su columna es tan natural como el deseo de seguir teniendo relaciones sexuales a los 90 años. Todo puede evitarse si pensamos en las etapas de nuestra vida y claro, hacemos lo necesariamente obligado para evitarnos caer en una situación de dolor y sufrimiento. El piso parejo te da la posibilidad de evitar accidentes en los lugares más transitados de tu casa, que serían el baño, la cocina, el comedor y algunas veces la sala. Tener piso parejo en las calles asegura que los transeúntes caminen con mayor seguridad por ellas, además de sentirse seguros y confiados. El piso parejo es una bendición para todo lo viejo incluyendo a los partidos políticos. Si la competencia electoral que se nos avecina no cuenta con el piso parejo, seguramente todo lo viejo habrá de caer irremediablemente. Así sea.     

Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

www.didaktica.com