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OSWALDO DEL CASTILLO CARRANZA

OSWALDO DEL CASTILLO

CORTOS REFLEXIVOS

Recuerdo una charra que platicara Fernando Sato acerca de un trabajador que tenía su padre, aquél molesto interpone una demanda en contra de su patrón debido a que ya estaba cansado de comer cabrería todos los días. El patrón acostumbraba a llevar a sus empleados a desayunar a un lugar donde se comía sendos platos de esa carne blandita y cara, que le llamamos cabrería. Pues bien, ese quejoso estaba en su derecho de demandar a su patrón y aunque a usted le parecerá ridículo esta demanda, para el trabajador estaba plenamente justificada, comer cabrería todos los días en verdad que harta. Hace 45 años, en 1968 los legisladores de aquél entonces decidieron por propuesta de nuestro Señor presidente Gustavo Díaz Ordaz, incorporar un pago de tenencia de auto. Todo bajo el pretexto de tener una ayuda para solventar los juegos olímpicos de ese año. Orgullosamente los mexicanos aceptamos ese impuesto, pues se nos había dicho que sería por única vez. O sea ya no se pagaría para el siguiente año. Este impuesto anticonstitucional nos ha llevado al límite de la tolerancia, nos ha puesto a prueba muchas veces, y en todas hemos salido triunfante: la seguimos pagando. Hoy en el estado de Sinaloa se empieza a mover algo digno para evitar seguirla pagando, y es que algunos partidos políticos quieren llevar un punto a favor para el gran proceso electoral que será en el 2018. O sea, no lo están haciendo porque verdaderamente tengan la intención de ayudar a los ciudadanos, sino porque el interés de ellos es ganar votos y eso les dará altos réditos. No se vaya la finta usted lector, lo hacen porque ellos ganarían quitándola. También pudiera ser que ante la amenaza de esos partidos, el gober precioso que tenemos en Sinaloa negocie con ellos y les dé un escaño para el siguiente proceso. Los sinaloenses, los sonorenses y creo que todos en México hemos estado hartos de muchas cosas, hemos manifestado hartazgo por los presidentes corruptos, pero los seguimos soportando; estamos hartos de la corrupción pero hacemos poco para erradicarla; hay hartazgo por los moches, pero seguimos dando las mordidas a los tránsitos, policías, empleados. Tenemos hartazgo por la violencia; pero ya toleramos que nos maten a niñas de 16 años de edad y ni siquiera hacemos una marcha de protesta en Sinaloa. Estamos hartos de tantas mentiras; pero les seguimos mintiendo a todos y a nosotros mismos al dejar hacer y dejar pasar todo. Estamos hartos de ese juego pernicioso de la política donde ellos, los políticos, ganan todo y nosotros juan pueblo ponemos todo. Señores legisladores por favor no escondan la cola ni finjan ponerse bozal, que estamos hartos de verlos jugar al toma y daca de los dineros de juan pueblo. Si un político con el apellido Ordaz lo puso, otro con el mismo apellido lo puede quitar. Así sea.   

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