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JESÚS ROJAS RIVERA

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Debemos entender que la comunicación es un poder que combina posibilidades persuasivas y coactivas, es decir, tiene la posibilidad de incidir en las personas, las instituciones y en prácticamente todos los entes sociales, y al mismo tiempo tiene la posibilidad de mover a la acción.

Estas posibilidades pueden ser asumidas por las instituciones del Gobierno, para ello se deben entender los elementos de la comunicación y el lenguaje de las instituciones. Podemos construir una propuesta partiendo de las preguntas ¿qué debe comunicar el Gobierno?, y ¿qué está comunicando el Gobierno?

Además la propuesta se debe enfocar en los principios de transparencia y máxima publicidad, partiendo de la idea de que toda institución pública debe rendir cuentas y ser transparente, desde el mandato constitucional. Toda institución pública que funcione con recursos públicos debe de transparentar sus gastos y sus actos. Estas dos dimensiones de la transparencia son motivos también para el estudio desde la ciencia de la comunicación.

Como he expuesto en otras columnas el objeto de estudio de la comunicación centra sus opiniones respecto a las relaciones humanas y su expresión. Es necesario señalar que el mensaje se convierte en un elemento fundamental para la Ciencia de la Comunicación.

Aquí podemos tener la primera asociación de temas pertinentes para el presente texto. Las instituciones públicas con aspiración de apertura y transparencia deben cuidar los mensajes que se emiten, las posturas que se toman y las directrices que se dibujan respecto a la comunicación.  

Los principios para la transparencia marcan que toda información pública no es de los gobiernos, es de los ciudadanos. Partiendo de esta premisa, todo lo que los gobiernos logren, debatan o ejecuten debe ser comunicado para el conocimiento de la sociedad.

El tema de fondo es que esta función informativa es muy compleja en las democracias, no es una línea de comunicación recta o vertical entre gobiernos y ciudadanos, existen factores externos que son parte fundamental en la comunicación. Los llamados medios masivos de comunicación fungen como intermediarios en el proceso.

Los medios tienen sus lógicas y sus intereses. Muchas veces ajenos a los del Gobierno en turno, para esto se debe apelar a los principios de la comunicación social que marca el doctor Valentín Yáñez: la pertinencia, claridad y prontitud de lo que el Gobierno comunica.

Es decir, el Gobierno que pretende influir en los medios de comunicación para que sus temas puedan ser difundidos ampliamente, debe seleccionar muy bien sus líneas de comunicación. En medida de la claridad que exponga será la difusión de la misma.

Debemos entender que los medios toman al Gobierno como fuente de ingreso, muchos de los medios de comunicación tienen como cliente primario a las instituciones gubernamentales. Este es un efecto que permite dar otra dimensión al tema.

La recomendación principal es que la función gubernamental no imponga temas en la agenda de los medios, sino ganarse esos espacios en la calidad de lo que se comunica. Se puede incidir en la agenda pública sin necesariamente pagar para que así sea, ello en el escrupuloso diseño de las líneas discursivas y el resto de los elementos de la comunicación gubernamental. Luego le seguimos...

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