"¡Estamos contigo México!".

ERNESTO ALCARAZ VIEDAS

Ernesto alcaraz v

COLUMNA VERTEBRAL

 

            El pasado viernes dio inicio el proceso electoral federal 2017-2018, y en unos días más los congresos locales convocarán a comicios concurrentes en 39 estados del País y de la Ciudad de México. Un proceso, en su conjunto, novedoso. El bombardeo sobre spots propagandísticos de los partidos tendrá un receso. Pero a partir del 14 de diciembre se transmitirán 57 millones de spots de partidos y autoridades electorales, en 2 mil 898 estaciones de Radio y Televisión con el propósito de tener informada a la población.

Pero seguiremos teniendo cápsulas informativas del quehacer gubernamental tanto federal, estatal como municipal. Verá Usted que actuarán como la ley se los permita, pero algunos, corriendo riesgos, tratarán de sacarle la vuelta para informar a la población sobre las bondades en el ejercicio de sus gobiernos…y posicionar a los partidos que los postularon.

Lorenzo Córdoba Vianello, Presidente del Consejo General del INE declaró que “no se permitirán actos electorales fuera de la ley y ejercerá un arbitraje adecuado y blindaje para que el voto pueda ser libre”. Acepta así, que será un proceso complejo y competitivo si partidos y candidatos no se ciñen a las reglas. Analice el reto: Movilizar a 11.5 millones de ciudadanos y capacitar a 1.4 millones de ellos para organizar el proceso electoral. Pero el mayor desafío es que se vivifiquen los principios rectores del Proceso, a saber:

  1. Certeza, que sus actos ofrezcan veracidad, certidumbre y apego a los hechos. 2. Legalidad: Observar escrupulosamente el mandato constitucional y las disposiciones legales que la reglamentan. 3. Independencia, para actuar con absoluta libertad y respondiendo exclusivamente a la ley. 4. Imparcialidad: Velar por el interés de la sociedad y por los valores de la democracia. 5. Objetividad: Percibir e interpretar los hechos por encima de visiones parciales o unilaterales. 6. Máxima Publicidad: Todos los actos e información del INE, serán públicos. Y que sólo podrán reservarse los casos previstos por la ley y plenamente justificados. Como se describe, nada que enmendarle, pero sí sería un estímulo mayor acercarle a la autoridad electoral la confianza ciudadana.

Tienen un compromiso enorme, como bien lo trazó el Consejero Electoral, Ciro Murayama: “El INE está en condiciones de cumplir, y está preparado para que de las urnas salga ganador, el que la gente decida. Nos interesa el ejercicio del sufragio, no el sentido del voto. Y que de los comicios surja un futuro social en paz y pluralidad”. Ante un posicionamiento tan alentador, bien merece nuestra consideración. Y entre tanto se vive el proceso y que el voto al final contó, que los resultados hablen. Y lo acepten los competidores.

Pero ya algunos partidos y candidatos exigen la renuncia de los consejeros electorales, otros más, los cuestionan y acusan de permisivos y con tendencias e intereses partidistas, y los menos, apenas se atreven a decir lo políticamente correcto. Pero fueron los grupos parlamentarios los que decidieron sus nombramientos y exigieron sus cuotas. Esa tradicional actitud nugatoria y hostil de partidos y candidatos prevalecerá, asumiendo resultados favorables aún antes del escrutinio total de las casillas y se ampliará la inconformidad en la medida que acrediten las tendencias que arrojen los resultados preliminares. Así, los consejeros estarán en el ojo del huracán de partidos, candidatos y del escrutinio ciudadano.

Pero fueron las fuerzas partidistas integradas en el Congreso de la Unión quienes analizaron y debatieron sus perfiles…y acusaron por igual, su interés particular por las cuotas. Esto sólo como mera reflexión. ¿Así cómo entender tanta incongruencia? Otro aspecto relevante es que antier lunes 11 de septiembre el INE abrió sus puertas al registro de aspirantes independientes, y quienes lo soliciten tendrán 120 días a partir del 9 de octubre para recolectar 800 mil firmas de apoyo. Es decir, 5 adhesiones por minuto. Y más aún, tendrán que ser registros recabados en al menos 17 entidades de la República y que sumen cuando menos el 1% del Listado Nominal de electores de cada una de ellas. Para pensarla dos veces. No creo que haya alguno con tantas simpatías. Y si los tiene, ha sucedido, que ni el diez por ciento de sus apoyos se convierten en votos a su favor.

¿Y a los ciudadanos? A nosotros nos espera escuchar ese mundo de spots de información de la autoridad y de partidos y precandidatos, y luego candidatos. Adherirse a un partido y simpatizar por algún candidato o candidata y tomar distancias de otros. De lo que se nos diga y exponga tomar nota, reflexionar sobre lo viable o incierto de las propuestas, procesar los contrastes, y metidos en la dinámica electoral, hacer proselitismo por quien haya despertado mayor interés. Seguir la norma electoral y conducirnos con civilidad y cordura. Tener consideración por todos, y votar, con libertad y secrecía.

           Serán semanas y meses de intensa promoción política y organización electoral y de estimulación ciudadana por obtener la confianza sobre los perfiles de candidatos que nos ofrezcan los partidos políticos, coaligados todos hasta el momento. Y considero que ésta intención pragmática de los partidos hará que el elector revise con mayor detenimiento a la persona que a las alianzas que representa.

Revisando algunas mediciones de preferencias, entre ellas Mitofsky, Parametría y El Economista, observo que de las coaliciones se están desprendiendo algunos indicadores no previstos. Por ejemplo, AMLO, en todos los sondeos puntea, pero a MORENA con el PT de aliado, con datos casi similares de los tres cotejos la ubica con 16.4 %; al Frente Ciudadano por México (PAN, PRD y MC) con 21.2% y al PRI, aliado con el PVM y PANAL le asigna 14.8 por ciento. Se constata que lo que se agrega, no siempre suma, a veces resta. Y por eso llama la atención que, a nivel de partidos, el 30% de la ciudadanía está indecisa, mientras que el desinterés por las alianzas, sube a 40% los electores vacilantes.

Y para entusiasmo e interés del electorado esperemos debates inteligentes y libres que permitan la réplica de propuestas y hacer más reflexiva nuestra decisión. Y sí, también que las críticas y denuncias tengan el soporte suficiente para que la autoridad electoral resuelva en consecuencia. Debates más abiertos nos permitiría conocer o apreciar mejor los perfiles y cualidades de los candidatos, a fin de no arriesgar el voto por personas no dignas de crédito o de limitada capacidad, conocimiento y formas negativas de interactuar con la ciudadanía. Por lo pronto, preparémonos para un ríspido y espinoso proceso electoral. Pero será nuestra actitud y decisión la que determinará los resultados.

Comparto así el deseo de la Autoridad Electoral para que la pluralidad se exprese en Paz, Armonía y respeto al Orden Social. Sí, con Mayúsculas, porque Enorme es el reto y Trascendente será Nuestro Voto.