"¡Estamos contigo México!".

OSWALDO DEL CASTILLO CARRANZA

OSWALDO DEL CASTILLO

CORTOS REFLEXIVOS

Dice uno de los mensajes que recibo a diario “Quien pone todo en las manos de Dios verá la mano la mano de Dios en todo”. Sentencia que demuestra en sí misma la intencionalidad del hombre quien en el nombre de Dios hace todo movimiento. Reflexionar acerca de Dios no es cosa sencilla ni tampoco es un ejercicio ocioso, mencionar a Jesús, a la Virgen María, a Dios, con el nombre que gustes fortifica el ánimo con el que enfrentarás este día. De Dios se hablado siempre y no cabrían los libros donde se toca el nombre de Dios en la biblioteca más grande que te puedas imaginar. Y ustedes se preguntarán por qué alguien como yo toca el tema de Dios en este espacio donde regularmente se habla de política y de muchas cosas pero poco de Dios. Resulta que Dios es un personaje que se viste de gala en todos los lugares que Él visita. También este Señor hace florecer el interior de todo ser humano que pone su vida y su voluntad en sus manos. Creo que en los momentos más intensos de mi vida que he acudido a Él he visto una rendija de luz por donde me he escapado y salvado mi vida. He dado cuenta de muchas problemáticas y siempre he encontrado las respuestas necesarias para salir de ellas. Creo firmemente que lo que estamos viviendo en estos tiempos modernos, la catástrofe más grande de la humanidad es precisamente NO CREERLE A DIOS. Para todos es sabido que podemos hacer un tratado de lo que Él nos ha dicho para tener una vida digna y segura, y hay una serie de mandamientos, que si lo cumpliéramos, las cosas seguramente serían distintas. El hombre fue hecho para no entender fácilmente lo que implicaba ser hijo de Dios, y creo entender este acertijo pues en cada acto de mi vida, la presencia de ese ser poderoso está permeando toda mi acción humana, y no he dejado de sentirme observado por Él. Lo que creo que esa vigilancia no es tal como me la imagino, Él no está pendiente de lo que hago, hacemos o no hacemos, simplemente sabemos cuándo un acto humano esta validado o no por Dios. O sea, fácilmente se detecta que el acto humano tiene la mano de Dios, y la veremos, su mano, porque hay una huella que no puede borrarse cuando alguien hace algo por los demás y esa huella es nada menos que EL AMOR. Las acciones de Dios no se miran en la página de sociales, en las revistas de moda, en los glamour de la sociedad petulante, ni en lo memes que circulan a montones por las redes sociales. Las acciones de Dios NO SE MIRAN, se viven, se sienten, nos transforman, nos reviven, nos regocijan. Las acciones de Dios vulneran las estructuras cognitivas del hombre dando un vuelco al entendimiento, a la comprensión, a la sabiduría, Dios trabajó en la parte no visible de la humanidad para convertirla en una humanidad visible. Para Dios no existe el tiempo ni el espacio, lo es todo. Cuando el hombre está impregnado de la fuerza de Dios, no existe lo amorfo, no hay fuera de lugar en ninguna jugada que hace, lo que hace trasciende porque no viene del hombre sino de Dios mismo. Y conociendo Dios al hombre y todo lo que Él es, hizo a los abuelos, los encargados de dar amor por sobre todas las cosas. Hizo a los abuelos para dar lo que los padres no pudimos dar en su momento. Para que los hijos de los hijos tuviesen el abrazo protector, para que esos niños tuviesen capacidad de asombro cuando los abuelos platican las hazañas de sus juventudes, para que esos niños tuviesen héroes que les salvasen su vida en casos de peligro inminente. Para que los niños pudiesen imaginar la tierra del nunca jamás. Por eso los mejores aliados de Dios son los abuelos a quien hizo para mantener siempre atento al futuro del mundo. Felicidades abuelo en tu día. Así sea.  

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