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ALFONSO ARAUJO

AlfonsoAraujo

LA NUEVA NAO

Hay cosas que no podemos saber de cierto en la renegociación del TLC que está en curso con Estados Unidos. Existen especulaciones acerca de si la comisión de ese país pueda usar fichas políticas para presionar: que si las declaraciones de El Chapo a quien tienen en su poder, que si la prerrogativa que tienen para poner a empresas internacionales en listas negras debido a prácticas corruptas: tal sería el caso Pemex. Por supuesto, no se pueden descartar tales posibilidades; peores cosas han hecho. Pero tampoco se pueden ignorar las realidades económicas subyacentes a la relación, que son puras y duras. Por ejemplo, hay muchas voces que en EEUU claman por ponerse duros con China, enviar militares a la región, declarar que China manipula su moneda, ponerles tarifas compensatorias, etc. Todo esto tiene beneficios políticos para quienes lo dicen, pero la verdad es que lo último que nadie quiere, es trastornar la relación comercial EEUU-China. Hay demasiado en juego. De la misma forma, el equipo mexicano de negociación no puede ignorar que México no está en situación de debilidad y que la retórica de la Casa Blanca es contraproducente para todos. Algunos datos:

Texas es el estado que más exporta de ese país; sus exportaciones ascienden a 280 mil millones de dólares al año. Su principal destino: México. El segundo, Canadá; el cuarto, China. Hay más texanos hoy trabajando en comercio que en la industria tradicional del petróleo y el gas. Los productores de ganado exportan alrededor de 74 mil cabezas al año a México. ¿Qué ha pasado con los ganaderos desde los anuncios de cerrazón comercial? Cuando la Casa Blanca anunció que EEUU saldría del acuerdo Trans-Pacífico (TPP) en enero, los stocks a futuro de ganado se fueron en picada. No sólo ganaderos, sino agricultores en Texas, Nebraska, Iowa, Dakota, Kansas, California y Florida sintieron el impacto: los bancos subieron sus requerimientos de colateral para préstamos. Recientemente Citigroup advirtió que hay empresas americanas de logística en riesgo por un mal resultado de la renegociación del TLC. De inmediato bajaron las acciones de compañías como la ferroviaria KCS y se disparó la inquietud en lugares como Long Beach, Miami y Houston.

En el 2000, EEUU intentó limitar la entrada de transportistas mexicanos a su territorio. México contestó con un arancel al tomate y el congreso estadounidense tuvo que ceder. No es la primera vez que negociamos, hoy tampoco estamos en desventaja en lo comercial.

El autor es académico ExaTec y asesor de negocios internacionales radicado en China.

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