"¡Estamos contigo México!".

ALFONSO ARAUJO

AlfonsoAraujo

LA NUEVA NAO

El Presidente actual de EEUU está loco. Como nota curiosa, la actriz Whoopi Goldberg, que desde hace tiempo es una de las anfitrionas de un programa de opinión llamado The View, cuando se refiere a él jamás lo menciona por su nombre, sino que dice “ese fulano” o “ya saben de quién hablo”. Porque la verdad, como dice el comediante John Oliver, poner juntas las palabras “presidente” y “Trump” no deja de sonar como algo antinatural.

La locura de ese fulano es un narcicismo exacerbado y descontrolado, que por sí solo no impide moverse en la sociedad ni es causal de que le pongan una camisa de fuerza; pero aunado con una ignorancia supina, es decir, que no le interesa superar, se convierte en mezcla de terror. Dejemos de lado los escándalos que son prácticamente semanales; en cada evento doméstico o en giras internacionales dice o hace alguna estupidez que denota su falta de conocimiento, diplomacia y decencia humana básica. Esas cosas ya las tenemos como asumidas, y de hecho mucha gente que lo conoce desde hace tiempo, ha dicho que no le sorprende en lo más mínimo: que esa conducta es parte de su estrategia de toda la vida, de mantener a toda la gente a su alrededor sin saber bien qué va a pasar, siendo él el único “que realmente sabe lo que pasa”. Muchos líderes europeos ya le tomaron la medida en ese sentido y simplemente lo han pasado a ignorar en su retórica, enfocándose más bien en llegar a acuerdo urgentes entre ellos por un lado, y por otro en aprovechar los vacíos de influencia económica que está dejando EEUU en el mundo. Un ejemplo reciente son tratos entre la UE y países asiáticos, para exportar carne de puerco que le arrebatarán mercado a EEUU en la zona.

Pero la locura/ignorancia es increíblemente peligrosa cuando se aplica retórica incendiaria a una región y a un país que de por sí tiene a otro desbalanceado mental (con armas nucleares) a cargo: Corea del Norte. En abril EEUU ya dejó caer bombas en Siria en una estrategia sin sentido, pero Siria no se puede defender; el picarle la cresta a Norcorea y el hablar de “ataque nuclear preventivo” es infinitamente peor. Para empezar, lea de nuevo esas tres palabras que son una locura. Y además, porque Kim sí puede usar armas que causarían una catástrofe en la península y probablemente arrastrarían a otros países a un conflicto.

Normalmente los presidentes frenan a un Pentágono muy brioso, pero en este caso, son los generales quienes tienen la responsabilidad de limitar a su innombrable.

El autor es académico ExaTec y asesor de negocios internacionales radicado en China

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