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SERGIO RAMÍREZ RIVERA

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UNA LECTURA SOBRE LA REALIDAD SOCIAL Y POLÍTICA DE SINALOA

 

(1RA. PARTE DE 2)

  • No se ofenda más la inteligencia de los sinaloenses
  • Quebranto Estructural e Ingobernabilidad en Sinaloa

Los riesgos del continuismo perverso de la herencia del régimen de Malova

  • Violencia criminal y victimización social

En Sinaloa hasta el día de hoy, no sólo se transgrede y se violentan las leyes, lo que en consecuencia lleva a “romper con el estado de derecho”, tanto por “los unos como por los otros” que interactúan dentro y fuera del marco de legalidad. Y todo ello, ante autoridades estatales que tercamente niegan la criminalidad o minimizan las condiciones de ingobernabilidad manifiesta en la realidad de todos los días.

Dadas las condiciones políticas y sociales en que se encuentra el estado de Sinaloa y la imparable, a más de creciente violencia y criminalidad en que se encuentra inmersa la entidad, resulta obligado reconocer el continuismo de la manifestación franca y clara de condiciones de ingobernabilidad en la entidad, que si bien fueran heredadas por la pasada administración estatal encabezada por Mario López Valdez, éstas mismas no han sido debidamente atendidas en su justa dimensión causal. Pues, dígase lo que se diga, en Sinaloa cada día que pasa, es más notorio el incremento de la criminalidad y con ésta, el traspasse de la impunidad que se le empareja.

No se ofenda más la inteligencia de los sinaloenses

Se ha hecho práctica común, hacer declaraciones oficiales caracterizadas no sólo por la ausencia de veracidad en la información, sino por una total ausencia de ética y respeto por la sociedad a la que se debe. Ya en el pasado con MALOVA la sociedad sinaloense lo ha padecido y ahora, en la actual administración, desde el propio titular del ejecutivo, pasando por el legislativo, no ha faltado lleguen a “regalar perlitas declarativas” que más que avergonzar a sus propios autores, pareciera festejarlas y hasta se presumen. Y los ámbitos donde más se abusa de ello, es precisamente donde más se debiera observar no sólo la legalidad, sino la ética y la congruencia en lo dicho como en lo hecho. Tal como sucede de entre funcionarios del sistema de seguridad y de justicia.

Habría que tener más vergüenza y ÉTICA no sólo personal sino también pública, para seguir insistiendo en desestabilizar más el clima social y político de la entidad, pues más que los medios de comunicación y los críticos del régimen, vienen siendo las mismas autoridades estatales las que reiterativamente, desesperan, negando las condiciones de agudización de las violencias y el crimen, lo que prácticamente el estado de indefensión social en las distintas regiones de Sinaloa.

Lo mismo puede decirse de la postergación que desalienta, en la investigación penal sobre las denuncias de prácticas de corrupción y presuntos desfalcos y malos manejos con que se acusa a Mario López Valdez y demás colaboradores, más aun y con mayor énfasis de las corruptelas en el sector salud y el área de seguridad pública. Lo menos, sería realizar juicio político e inhabilitación de por vida para ejercer cualquier cargo público y de elección política, sea municipal, estatal y federal, a todos aquéllos que se confirme incurrieron en prácticas de corrupción y violación la ley de responsabilidades y del servicio público, lo mismo que de cualquiera de los articulados de la constitución estatal y federal.

Quebranto Estructural e Ingobernabilidad en Sinaloa

Los riesgos del continuismo perverso de la herencia del régimen de Malova

En menor o mayor medida, la sociedad sinaloense padeció bajo el régimen MALOVISTA, una innegable corrupción de la estructura y progresiva perversión de los principios de gobierno, en tanto la ausencia y en el mejor de los casos, deficientes políticas públicas para atender las necesidades del desarrollo de la entidad y la seguridad de la sociedad gobernada. Las prácticas de corrupción y la creciente criminalidad, a más de la oprobiosa impunidad que hasta la fecha aumenta en Sinaloa, fueron el estigma de dicho desgobierno. La situación de Quebrantamiento estructural y de ingobernabilidad en el estado, cobraron notoriedad con toda claridad, tanto para la sociedad local, como nacional e internacional. Sin embargo, difícilmente se ha querido reconocer y aceptar por las mismas autoridades, lo que ayudaría a corregir equívocos y reducir los factores casuales que de hecho, aun persisten.

El ilustrado filósofo e investigador de la ciencia política, Charles Louis de Secondat, Señor de la Brède y Barón de Montesquieu, se refiere a estas condiciones emergentes de ingobernabilidad por causas estructurales, y explica cómo la corrupción de los gobiernos lleva al debilitamiento de las instituciones y el consecuente quebrantamiento estructural del estado: “…cuando un Gobierno se transforma por la perversión de su naturaleza y su principio, es que ha degenerado como Gobierno en sí. De esta forma y tratándose de regímenes democráticos degradados por la corrupción de su naturaleza y principio, es que éstos…, gobiernan menos y además…, suelen hacerlo deficientemente…”. Aclarando que antes “…debemos comprender la estructura y el principio del Gobierno, para poder entender su esencia. La Estructura significa el número de depositarios de la soberanía, "es lo que lo hace ser". El Principio se refiere a las pasiones humanas, es "lo que lo hace obrar". Si un Gobierno deja de ser y obrar de un modo determinado, y es y se comporta en otra forma distinta, dejó de ser lo que era y hacer lo que obraba” (El Espíritu de las leyes. Montesquieu)).

 

Por otra parte, habría que subrayar además, que la condición de ingobernabilidad, no hace más que redimensionar el grado de alejamiento y distanciamiento de los representantes de las instituciones del estado para con los gobernados, de la sociedad toda. Situación esta última que fuera una de las características junto con la frivolidad danzante con la que condujera el desgobierno, Mario López Valdez siendo titular del Poder ejecutivo del estado.

Violencia criminal y victimización social

Los crímenes sucedidos recientemente en la región serrana de Concordia, cual si fuera una respuesta dirigida al Subsecretario Cristóbal Castañeda y a la misma administración Quirinista, no sólo entrañan la gravedad de los riesgos que se exhiben en los entornos donde predominan de menor a mayor grado, ambientes de acusada ingobernabilidad, lo mismo sea en las ciudades, las Comunidades de la Sierra, localidades rurales y Costas sinaloenses. Situación que desde hace tiempo existe, pero que igual sistemáticamente venía siendo negada. Todo ello, a pesar de que periódicamente ha aumentado de manera creciente y sin pausas, la capacidad y fuerza punitiva y represiva del estado, representada y ejecutada por las fuerzas castrenses federales, con las innegables consecuencias para la población, al percibirse en riesgo potencial de victimización ante posibles abusos en el uso de la fuerza, a más de sufrir violaciones a los derechos humanos y de propiciar el rompimiento del estado de derecho.

Violencias de estado

Por otra parte, hablar de violencias, obliga a llevar el comentario a hacer mención también de las violencias de estado. Violencias estas que, para el criminólogo refieren una significativa como sustantiva importancia en cuanto al estudio de su impacto y consecuencias en la psique individual como colectiva y la producción del MIEDO social y su utilidad en las políticas públicas de control social del estado.

Por último y volviendo a los incidentes del municipio de Concordia y al desplazamiento de familias de la región serrana, muy al propósito de las violencias en ese entorno, habría que concluir que pretender regresar o hacer regresar a las familias desplazadas en estos momentos, a la región serrana de donde provienen, en mientras no se resuelva la aprehensión de los grupos criminales que llevaran a cabo los asesinatos de las personas oriundas de esa región y en mientras persista la amenaza para la vida comunitaria, lo mismo de sufrir una revictimización potencial de estos mismos, desde cualquier perspectiva se interpretaría como una temeridad y una irresponsabilidad, en tanto la condición de alto riesgo y los peligros existentes. Así sea que la decisión provenga de las propias autoridades del estado o de la federación, se pondría innecesariamente en peligro a las familias desplazadas.

Continúa…

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Colegio de Criminólogos, Victimólogos, Criminalistas y Forenses de Sinaloa, A.C.