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SEN. MANUEL CÁRDENAS FONSECA

                                                                                                                                                    

SENADO DE LA REPÚBLICA, 03 DE NOVIEMBRE DE 2016


VERSIÓN ESTENOGRÁFICA DE LA PARTICIPACIÓN DEL SENADOR MANUEL CÁRDENAS FONSECA EN LA COMPARECENCIA DE LA SECRETARIA DE RELACIONES EXTERIORES, CLAUDIA RUIZ MASSIEU.

 

Con el permiso de la Presidencia.

Bienvenida señora Secretaria de Relaciones Exteriores a este diálogo entre poderes, a un formato que no me cansaré de decir que es anacrónico y obsoleto y que descontextualiza la razón primigenia de lo que debería de ser.

Hago votos porque quienes tienen el control de este Senado, modifiquen estos formatos e inclusive atiendan a lo que señala el artículo 56 constitucional, para que lo que nos otorga la Constitución no nos lo regateen ni nos lo quiten en estos diálogos pretensos de ser un mecanismo de rendición de cuentas.

Saludo respetuosamente señora canciller y reconozco la cuidada participación en la fijación de posición de los distintos grupos parlamentarios para no involucrarla en las competencias de otra dependencia del Ejecutivo Federal.

Que bueno que mis compañeros tengan claro el artículo 27 de la Ley Orgánica de la Administración Pública Federal y vean que la política migratoria es un asunto de la Secretaría de Gobernación, de ahí que saludo su inteligente silencio sobre la materia para no invadir áreas competenciales de otra dependencia del Ejecutivo, si bien acompaña esas decisiones de política interior que se reflejan necesariamente en el posicionamiento de nuestra política exterior.

No es la política exterior la que impone la política interior, es la política interior la que nos impone cómo nos debemos mostrar ante el mundo.

Así pues, saludando ese inteligente silencio, quisiera referirme más a diversos señalamientos que pareciera no nos permiten definir el rumbo, si bien debemos de reconocer que la política exterior mexicana, más allá de lo que plantea muy atinadamente el Senador Bartlett de nuestro texto constitucional, se opone todos los días a lo que la praxis nos dice en el concierto mundial.

¿Será pues que la definición de la política exterior siempre estará en gerundio? Al menos así lo he visto desde el sexenio que presidió Vicente Fox.

También debo advertir, no sin sorpresa alguna, que a muchos de los compañeros le sorprenda la invitación que hiciera el Presidente Peña Nieto a los dos candidatos a la Presidencia de la República de los Estados Unidos, pareciera ser que no leyeron, no vieron o no escucharon la entrevista que le dio a López Dóriga, previo al IV Informe de Gobierno, en donde desliza que les hará la invitación.

Pero ¿cómo advertir que un Presidente de México le conteste en su momento a un aspirante a candidato, ni siquiera entonces candidato, pero entonces por qué no invitar en su momento a los ya definidos candidatos en la relación más importante que tenemos?

Si bien entonces apoyé esa decisión, lo que hoy vivimos respecto a un hecho futuro, cierto, pero de resultado incierto que será la votación del 8 de noviembre, me permite ratificar que no estaba mal por cuanto la decisión del Presidente de la República de invitar candidatos y tampoco estaba mal en un elegante silencio de no contestarle un presidente a un ciudadano común, meses atrás.

No nos rasguemos las investiduras, ¿Qué va a pasar si gana uno u otro? Eso es asunto de ellos.

Nosotros deberemos sí, seguir actuando como lo hemos venido haciendo, de ahí que y en aras de este formato en el que aquí nos discriminan a quienes no tenemos militancia partidista y nos reducen el tiempo exponencialmente, como si el valor de las ideas y la fortaleza de los argumentos fueran propios de una minoría absoluta en la suma de todos los militantes, de todos los partidos que aquí conforman grupo parlamentario.

Le preguntaría respetuosamente:

Si seguimos empeñados en mantener una política de principios que no vemos operar en la práctica, porque los que imponen la agenda internacional no necesariamente aplican la norma internacional y nos obligan a ser reactivos, ¿Cuál es la política exterior que pretende México?

Y como ya lo dije, si bien la misma está en gerundio desde los tiempos de Vicente Fox a la luz de los cambios en el bloque europeo y su nuevo rostro.

Por otra parte, si bien esta pregunta está en función de que 7 de los 10 principales socios comerciales forman ese bloque y por otra parte, si la misma no ha podido definirse en estos dos últimos años y podría hacerse al final del mandato del Presidente Peña Nieto, sea por los conflictos y la polarización interna de la sociedad norteamericana y la eventual asunción de un nuevo Presidente; sea por un nuevo Secretario General de la ONU; sea por la transformación geopolítica de Rusia y del Reino Unido; ya no se diga la crisis que ha presentado España y que estuvo a punto de no tener gobierno, independientemente de que hemos ido en ayuda de su economía, señora Canciller:

 ¿Qué se está haciendo para hacer compatible la tradicional política exterior de principios que se enfrenta a una marcada realidad que distorsiona las decisiones en términos de la economía, los desplazamientos de personas y otros intereses?

 Pero necesariamente destacando que hay que mirar a la nueva realidad con nuestro vecino indisoluble  y que tiene serios problemas de polarización internos que se reflejarán, pero que son amenazas externas que nosotros no podemos controlar a partir de las decisiones respecto de su política exterior en la que los dos temas que más influyen y que para la sociedad norteamericana son indisolubles, es la política exterior - militar intervencionista y la fiscal.

 Listas estas dos preguntas, concluiría con una tercera que tal vez le de respuesta a las dos:

 ¿Cuáles son las acciones o las líneas de acción que soportarán la ineludible nueva estrategia de México ante el bloque europeo y ante la conformación de nuevas decisiones con los Estados Unidos?

Por sus respuestas muchas gracias.

Gracias a la Presidencia por la tolerancia en el tiempo y gracias a Don Manuel que nos permitió esta misma tolerancia.

 

RESPUESTA DE LA SECRETARIA CLAUDIA RUIZ MASSIEU

 

Muchas gracias senador por sus distintas preguntas y por sus comentarios.

Como señalé en mi intervención inicial la política exterior del gobierno del Presidente Enrique Peña Nieto entiende la diplomacia como una forma de servicio público y nuestra premisa es que todas las acciones que desplegamos en el exterior deben tener un impacto y un beneficio para los mexicanos en México, pero también para avanzar y promover nuestros intereses.

Queremos que las acciones en materia de política exterior den soluciones tangibles a necesidades concretas. Que tengamos una respuesta institucional para cada demanda social y que tengamos también un equilibrio entre la defensa de nuestros principios, los principios de la política exterior y el avance de los intereses de México en el siglo XXI.

No implica esta visión el aislarnos del mundo, sino más bien aprovechar las enormes oportunidades de la globalidad y de los procesos de integración, de los cuales desde hace 30 años, México ha decidido ser una parte fundamental.

Con la Unión Europea tenemos una relación madura, una relación que hoy se hacía necesario revisar a partir de iniciar un proceso de renegociación de nuestro acuerdo global.

Se ha celebrado ya una primera ronda y en este mes, antes de que concluya el mes, se celebrará una segunda ronda en torno a la actualización comercial del acuerdo y a principios de diciembre una segunda ronda también para revisar el capítulo de política y cooperación.

De esta manera, con la Unión Europea mantenemos una relación institucional que se actualiza en estos momentos y que da cuenta de la enorme importancia que tienen los países del bloque europeo para México en múltiples dimensiones.

Pero aunado a ello, seguimos fortaleciendo de manera bilateral nuestra relación con los distintos países miembros, buscando en todo momento aprovechar las mejores oportunidades en beneficio de los mexicanos y también de los ciudadanos europeos que en conjunto sumamos 652 millones de personas.

Es así, por ejemplo, que hemos buscado fortalecer los lazos bilaterales con Alemania, con el propio Reino Unido, con Dinamarca y con otros países de la región.

En cuando al Reino Unido y el proceso de salida de la Unión Europea por el que atraviesa, estamos dando puntual seguimiento y estamos preparados para hacer frente al escenario que resulte de las decisiones que tomen una vez que se active el artículo 50 de la propia Carta.

Si se deciden suspender los compromisos comerciales en su totalidad que tiene Reino Unido con la Unión Europea, estaremos en la posibilidad y en la intención de buscar una negociación de Tratado de Libre Comercio.

Si por el contrario, se decide mantener un esquema similar a una unión aduanera, no cambiará en gran cosa nuestra relación con ese país. Pero estamos atentos a estos procesos Senador, tanto en Europa como en Reino Unido en lo particular y buscaremos aprovechar las oportunidades que se presenten en cualquier escenario.

Por otra parte, tenemos dentro del marco de nuestra estrategia de política exterior que compartí con esta Soberanía a mi llegada a este recinto, de diversificar nuestras relaciones, fortalecer las que ya tenemos, promover el libre comercio en los procesos de integración y mantener una presencia multilateral propositiva y recientemente activa.

Comparto con esta Soberanía, que he mantenido ya una reunión con el Secretario General electo de la Organización de las Naciones Unidas, que asumirá su encargo a finales de este año y hemos mantenido un diálogo donde se puede apreciar, primero, por parte del Secretario General una alta valoración por el activismo y el liderazgo de México en los distintos foros y temas multilaterales, subrayando las áreas de oportunidad que vemos hacia el futuro inmediato, por ejemplo, el compromiso de la comunidad global de llegar en el año 2018 a un compromiso global en materia de migración, donde México está llamado a tener un papel de liderazgo y de gran relevancia.

Hemos, por cierto, pedido ya ser sede de una de las reuniones preparatorias de este compromiso global del año que entra y apreciaremos mucho que el Senado de la República pueda trabajar de la mano de la Cancillería para fomentar y cimentar el liderazgo que queremos tener es esta materia.

Además, en otros temas de interés, el nuevo Secretario General y del Organización de Naciones Unidas que se estarán revisando, el liderazgo de México es indiscutible, el comercio de armas, por ejemplo, el esfuerzo por la paz sostenible o la prevención y el hacer frente a los retos del cambio climático entre otros.

Por lo que hace a Estados Unidos, como usted mismo ha señalado Senador, es una relación estratégica para nosotros; nuestro principal socio comercial es una relación multifacética, multidinámica, que se expresa a través de la acción cotidiana de muchos actores en distintos niveles y el Gobierno de la República tiene como principio rector, primero, el buscar en todo momento la protección de nuestros connacionales que están en Estados Unidos; 12 millones de mexicanos nacidos en México, pero una comunidad de origen mexicano de más de 35 millones de personas.

También, seguir fortaleciendo las estrategias de empoderamiento de nuestra comunidad para que se pueda integrar mejor, tener acceso a más derechos, tener una incidencia mayor en las tomas de decisiones en ese país que le impactan.

Y promover de manera muy importante nuestros intereses, nuestros intereses económicos, nuestros intereses culturales y fortalecer nuestras relaciones y nuestros vínculos políticos en todos los niveles en la unión americana.

Concluyo Senador, diciendo que esta es una tarea que sin duda es de las tareas más relevantes y de las responsabilidades más importantes que tiene la Cancillería quien conduce este esfuerzo, pero que este es un esfuerzo que trasciende a la propia Cancillería.

Que si bien lo desplegamos de manera cotidiana a través de 50 consulados y nuestra embajada y de tres mil 600 funcionarios públicos que trabajan en Estados Unidos en esta agenda de promoción, protección, empoderamiento de nuestros connacionales, de nuestros intereses, también es una agenda en la que están sumados y deben estar sumados de manera cotidiana todos los órganos del Estado Mexicano, la sociedad civil, la comunidad empresarial y la comunidad cultural.

Muchas gracias Senador.

 

REPLICA

Muchas gracias por sus respuestas, señora Canciller.

Debo de reconocerle su actuar prudente en un campo minado y lleno de amenazas externas en el que las 7 economías principales del mundo, tienen problemas hacia dentro de sus propias sociedades, dentro de sus propias fronteras y ya no se diga, dentro de ellas mismas.

Establecer ese actuar prudente como mecanismo de defensa ante daños colaterales propios de las decisiones entre ellos, en este tiempo incierto, lo prefiero a asumir un protagonismo que le daría lo que muchos aspiran: una nota de 8 columnas, pero 20 años de ostracismo.

En la diplomacia no se trabaja de otra manera y sugiero que no se debe de trabajar de otra manera; le felicito también, que no debiera de hacerlo, porque es su trabajo, porque se mantiene prudente ante quienes reclaman que demos contestaciones avasalladoras ante los planteamientos de los grupos de los dos candidatos a la Presidencia de Estados Unidos respecto de discursos xenofóbicos; por lo menos he leído 20 posiciones de usted en rechazo a eso, sea ante grupos de negocios, multilaterales o con gobiernos subnacionales de Estados Unidos.

Debo destacar que sí, en la parte diplomática es evidente el esmerado esfuerzo que ha desarrollado en los Estados Unidos para proteger y velar por los intereses de 35 millones de mexicanos de primera, segunda o tercera generación que allá viven.

Y hago eco y ratifico y suscribo las expresiones de los grupos parlamentarios de que tenemos que hacer un frente común en algo que a todos nos une: Decirle al estadounidense promedio la importancia que tiene México y los mexicanos en su bienestar, en como dirían ellos, su “American wire of way”, a esos “dreamers”, como se califican, decirles que nosotros somos parte de su solución, no de sus conflictos.

Así pues, gracias ahí sí, gracias porque no necesariamente es una obligación, por su elegante silencio, ante expresiones de diferentes orígenes que buscaran en usted encontrar la nota de 15 minutos.

Y reconozco a los mexicanos en Estados Unidos, y los acompaño en su rechazo a cualquier discurso anacrónico de xenofobia y de exclusión y también los acompaño como residentes en Estados Unidos, pero también les expreso que estén muy atentos y que no se dejen engañar por promesas de campaña.

Tampoco me la creo, no creo que a todos los latinos que estén convocando desde México a votar, lo vayan a hacer por una de las ofertas políticas, sería tanto como desconocer la propia lógica de ese país, pero más allá de puntualizar en los detalles, en el respeto que me merecen para definir por ellos mismos, mi afecto y comprensión, pero siempre buscando que la política exterior y diplomacia, no se anclen en la estacionalidad de una elección, sea de nuestro principal socio comercial o de nuestras distintas opciones como es el bloque europeo.

Muchas gracias.

-o0o-

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