50 AÑOS DESPUÉS; 2 DE OCTUBRE NO SE OLVIDA ****

alejandra liera
ALEJANDRA LIERA

ME CALLÓ LA BOCA



Un par de labios rosas que encontré en la mochila donde guardaba los cielos azules, los recuerdos y las aventuras extraordinarias, quisieron mostrarme las luces de las estrellas y de la luna radiante que se presenciaba en la oscuridad.

Esa silueta quiso abrigarme con sus alas de abrazos y con las sábanas blancas de su pequeña habitación.

Quisieron quitarme la sed con el agua que habitaba en el acuario de su boca, el que humedecía sus labios rosas, esos que han sido mi perdición, mi vuelta, mi caída y a donde regreso cada verano y cada que puedo. 


Esos labios quisieron ser las piezas perfectas, las que mi rompecabezas creía extraviadas, perdidas u olvidadas, esas que mejor encajaban.

Algo tenían que decir esos labios rosas pero no eran cualesquiera, porque eran los que yo también pedía; eran tan Intensos como los aires, suaves como la seda e inquietos como yo.

Caminaban con lentitud hacia mi cara, hacia la almohada donde posaba la cabeza que le pensaba. Caminaba así, despacito, pero rapidito a la vez, antes de que el sol nos saludara, antes de que la noche nos escondiera en la duda y antes de que el faro nos alumbrara los secretos. 

Deslizándose sobre la colcha de la cama para llegar a la boca mía, mostrándome el mejor truco para dejar de hablar, me besó, me besó dejándome una posible adicción. 


Y es que tiene un poder de convicción único que eleva las temperaturas de todos mis espacios y mis caminos. 

Pensando en que el primer beso sería no detenerme al segundo ni al tercero ni al próximo,  pues los besos de sus labios me sorprendían cada vez, a veces lentos, otras veces tiernos o acelerados o pasionales; de esos besos sensuales que desencadenan poesías, energías, explosiones y pulsaciones cardíacas.

Le pedí un beso y me dio más de dos, qué fortuna la mía que esto no fue un accidente, pero sí una decisión. 
Besos de colores e incluso a blanco negro, de distintos sabores, pero ninguno jamás fue amargo.


Besos que generan calores, fríos, liberación de hormonas, la contracción de músculos; besos que generan libertad de pensamiento, los que me impulsaron a viajar más allá de sus ardientes llamas.

En fin, quiso mostrarme todo lo que quiso y, yo no fui nadie para negarme, todavía no me atrevo a decirle que no.

1/03/18

agora 01
Para a quienes gustan de la literatura, de la poesía, de la música, o para solo aquellos que nacieron para entender el dolor y gozarse del amor. Para aquellos que caminan y se sienten flotar, para aquellos que se hace liviano su caminar.

Ágora es este sitio que recoge tu sentir y cobija tu mal entender, es el lugar donde las hadas duermen y se despiertan solamente cuando algo bello les arrebata el sueño. Es para el poeta que le escribe a la nada y la hace convertirse en algo, es para el músico que entona su bella melodía y para el escultor que configura la imagen quitándole aquello que le sobra a la roca. Es para todos aquellos que no encuentran su espacio en su espacio terrenal y tienen que fugarse al hueco existencial. Este sitio es para ti que no has descubierto la fuente de donde emerge tanta simetría haciéndote uno con el universo. Bienvenido a Ágora.